En Calingasta, la expansión de la actividad minera plantea un desafío que no es nuevo, y es el contar con trabajadores locales preparados cuando aparezcan las oportunidades. Frente a ese escenario, una empresa local decidió cambiar la lógica habitual de búsqueda de personal y salir directamente al territorio para conocer a quienes podrían formar parte de futuras contrataciones.
Se trata de Andes Calingasta, una firma que nació en 2022 y vinculada principalmente a trabajos de construcción para la minería. Su socio fundador, Nataniel Cattaneo, explicó a CUYO MINERO que la iniciativa surge entendiendo que el desarrollo de la comunidad también puede venir de la mano de empresas contratistas como la que coordina. “Nosotros al ser de la comunidad, tenemos un compromiso con ella y en minería las brechas de tiempo son cortos entre un trabajo adjudicado y el inicio del mismo”, comentó.
Y continuó: “Del pasado tenemos que ir aprendiendo y vimos los errores que habíamos cometido a la hora de buscar personal, acudiendo a métodos tradicionales, lo que llevaba a que mucha gente de la comunidad quedara fuera de los llamados”.
Ante esa situación la empresa decidió anticiparse. En lugar de esperar a que aparezca una obra para comenzar a buscar trabajadores mediante redes sociales, consultoras u otros mecanismos habituales, activaron un relevamiento de perfiles laborales en distintas zonas de Calingasta.
La intención es conocer con anticipación qué personas pueden incorporarse a determinadas tareas y reducir así la necesidad de buscar trabajadores fuera del departamento cuando llegue el momento de cubrir los puestos.
La primera etapa del relevamiento se concentró en el norte de Calingasta, particularmente en Villanueva, Puchuzum y Villa Corral. La elección no fue casual. Cattaneo explicó que la empresa ya había realizado trabajos en esa zona y detectaron que estaban excluidos del sistema.
El problema estaba relacionado principalmente con la conectividad. En algunas de esas localidades el acceso a internet es limitado y tampoco existe señal telefónica en determinados sectores. Eso convierte a los métodos tradicionales de búsqueda de personal en una barrera para quienes viven allí.
Cuando la empresa logró llegar directamente a esas personas, la experiencia fue diferente a la que esperaban. Encontraron trabajadores con conocimientos técnicos, compromiso y capacidad para desarrollar las tareas. “En ese trabajo puntual nos encontramos, nos llevamos la grata sorpresa que había gente que nos aportaba mucho. Técnicamente estaban bien, muy comprometidos”, contó.
El recorrido también permitió detectar perfiles que hasta ahora no habían tenido la posibilidad de ingresar al mercado laboral vinculado a la minería. “Hay muchas ganas de profesionalizarse. Nos encontramos, de hecho, con personas jóvenes, adultos que no habían trabajado en su vida, pero por falta de oportunidad, no por falta de ganas. Tenían mucha voluntad y muchas ganas de trabajar”, explicó.
Ese dato se convirtió en uno de los elementos que la empresa considera centrales para continuar con el relevamiento.
De los perfiles técnicos a las habilidades personales
La proyección de la empresa es poder continuar con el relevamiento en territorio en otras localidades, entre ellas Tamberías y Barreal, para luego continuar hacia el sur y el oeste. Pero además de ampliar territorialmente la búsqueda, la empresa pretende profundizar el tipo de información que recopila.
La primera etapa está orientada a identificar perfiles técnicos, conocimientos y experiencias laborales. La segunda instancia buscará incorporar la evaluación de las denominadas “habilidades blandas”. Para eso, Cattaneo explicó que analizan la posibilidad de incorporar a un profesional de recursos humanos que permita evaluar aspectos vinculados con la forma en que una persona trabaja con otros, responde ante situaciones de presión y se desenvuelve dentro de un equipo.
El relevamiento de Andes Calingasta busca, en definitiva, construir un mapa de capacidades locales antes de que las empresas necesiten cubrir puestos.