El Instituto Provincial de la Vivienda hará una prueba piloto este año y colocará calefones solares en un puñado de viviendas para determinar la conveniencia o no de adaptar su uso al ámbito público. Se está pensando en equipos duales, que funcionen con energía solar y electricidad para los días nublados, lo que permitirá no sólo ahorrar en el consumo sino también extender la construcción de viviendas del IPV a las zonas donde no llegan las redes de gas natural, o donde su provisión es complicada. 


El nuevo interventor del organismo, Juan Pablo Notario; anticipó que ha considerado la idea que ya venía gestándose desde antes que él asumiera el 9 de mayo pasado, y que en el lote de 1.886 viviendas que está en avanzado estado de ejecución y que se entregará este año se seleccionarán ‘dos o tres casas’’ para incorporarles estos aparatos. Aún se están evaluando las marcas que se usarán y dónde serán adquiridas.

 

Según datos técnicos que se analizan en el organismo, hay calefones solares que utilizan la radiación solar para calentar agua y que permiten obtener temperaturas de agua de entre 70 y 80 grados en verano, y de entre 45 y 60 grados en invierno, con lo cual se puede alcanzar hasta un 70% de ahorro en gas y/o electricidad. Tienen un vida útil de 20 a 30 años (depende de la dureza del agua de la zona) y requieren un mantenimiento de bajo costo, de recambio de algunas piezas tales como las barras de magnesio, dos veces al año. 


En el caso de que el organismo compruebe que la experiencia es positiva tanto para la repartición como para el beneficiario de la casa, Notario añadió que se extenderá su uso, ‘’sobre todo a las zonas complicadas para llegar con el gas’’. ‘Estamos trabajando en lo que se viene a nivel mundial, que es el uso de las energías renovables, limpias y alternativas’’, dijo el interventor, que agregó que aún no se han analizado las zonas posibles, las cuales ‘irán surgiendo de los estudios previos antes de arrancar con un nuevo barrio’’. El plan es que la vivienda se entregue con un calefón que funcione como termotanque eléctrico y a la vez como termotanque solar. Siempre está enchufado, cuando el termostato baja de cierta temperatura, porque quizá lleva tres días nublado, prende la resistencia eléctrica’’, explicó el funcionario. 


En el que caso de que la experiencia sea satisfactoria, en el IPV planean plantear la necesidad en el Ejecutivo, para que se impulse la creación de una fábrica local de calefones solares, ‘lo que significaría cientos de puestos de trabajo para los propios sanjuaninos’’. 

 

En construcción

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son las casas del IPV actualmente en ejecución, a través de 93 barrios. El 30% tienen un avance que supera el 90% y se entregaran antes de fin de año. Desde su creación el IPV ha construido 70.000 casas. 

Amigos del ambiente

Todas las actividades que realiza el ser humano impactan en el ambiente, emitiendo dióxido de carbono (huella de carbono). Los calefones solares no consumen energía, la cosechan del sol, y su huella de carbono sólo está relacionada con su etapa de fabricación y no con su uso diario. sumado al poco mantenimiento que requieren los coloca en la categoría de artefactos de gran eficiencia energética.