No es novedad que tras un 2020 muy bueno, el consumo de vinos en el país durante el 2021 comenzó a descender, pero a San Juan en estos primeros seis meses le ha ido peor ya que la venta de vinos cayó más del doble del promedio nacional. En el sector industrial dicen que el factor principal es el impacto que ha tenido el faltante de botellas para el envasado, que afecta principalmente a las bodegas medianas y chicas que son las que predominan en esta provincia. El problema requirió incluso la intervención del Gobierno ya que el fabricante local de envases está exportando mientras el mercado local está desabastecido. El martes pasado, tras la visita presidencial y un apriete nacional, la cristalería Cattorini ubicada en San Juan dijo que entregará botellas. A eso se suma la caída generalizada en los segmentos de baja y media gama -como el tetra brick- afectados por la caída del poder adquisitivo por crisis económica. El consumo de vino en cajita también es predominante en esta provincia. Otro factor que mencionan los bodegueros es el menor número de fraccionadores que hay en San Juan, pero ese es un déficit histórico que padece la provincia. Durante el primer semestre del 2021 se comercializaron en todo el país 384 millones de litros de vino fraccionado, que significaron una caída del 12,1 % respecto al acumulado de igual periodo de 2020. En San Juan, los despachos al mercado interno en los primeros seis meses alcanzaron los 53,2 millones de litros, es decir, una baja del 29% respecto a igual semestre del año pasado. A su vez, la venta de vino en Mendoza en el mismo lapso sufrió una baja del 10,3%, según los datos del Informe sobre el mercado interno del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Claramente San Juan, que es la segunda provincia vitivinícola del país; es la que ostenta el resultado más negativo. Para el bodeguero Ángel Leotta, presidente de la Cámara Vitivinícola de San Juan; un factor clave es el faltante de botellas que padece la industria este año, ya que opina que los pocos envases que las bodegas logran conseguir priorizan el mercado externo. ""Es verdad que también faltan botellas en Mendoza, pero a los fraccionadores grandes no les faltan botellas. A los que les faltan es a los chicos que son los que predominan aquí en San Juan", dijo. Añadió que también incide la baja en el consumo de vino en cajita que está provincia produce mayoritariamente. El productor y bodeguero Juan José Ramos también piensa que "el faltante de botellas es crucial, como el de insumos en general que sufren un descontrol en los precios". Agregó que incide en el primer semestre la falta de stock que tienen las bodegas locales que vendieron todo el vino al estar escaso, y se mostró optimista que la situación cambiara "porque hay una actividad económica por encima de la media del país". Mauricio Fernández, desde la bodega Fraccionadora San Juan, se refirió a la caída del consumo del vino en tetra. ""El potencial de la provincia son los vinos básicos y no tanto los varietales, y con la crisis en la economía los segmentos de la sociedad que han resultado más resentidos son los básicos y eso ha influido mucho". Opinó que en Mendoza no ha caído tanto porque tienen más fraccionamiento y más consumo de vinos fraccionados, de vinos premiun y vinos boutique, tienen más turismo y tuvieron más flexibilizaciones en resto y hoteles en la pandemia.


