Este año la falta de frío ha demorado las tareas de la poda que recién está arrancando en los viñedos sanjuaninos. De acuerdo a datos de entidades viñateras, esta labor tiene hasta tres semanas de retraso debido a que las heladas se hicieron esperar. Eso implica que el periodo para completar la tarea será más corto y se necesitará más gente para realizarla, algo que preocupa a los productores por la escasez de mano de obra calificada y porque podría elevar los costos laborales que de por sí ya están altos. Para esta tarea se arrancó pagando este año un 50% más que lo que se pagó el año pasado, y un podador puede obtener $2.000 diarios. Esta actividad es muy importante para la provincia porque para podar y atar todos los viñedos se estima que hacen falta unos 30.000 trabajadores. Eduardo Garcés, de la Federación de Viñateros, dijo que todo el sector está atrasado por la falta de frío, y que el fuerte comenzará recién en junio. "Hay zonas como El Mogote, en Chimbas, donde los parrales todavía están con mucha hoja y verdes", dijo. Pablo Martín, desde la Mesa Vitivinícola, coincidió en el atraso de la tarea, porque las heladas recién aparecieron el último fin de semana y las hojas de los viñedos aún no se cayeron. En esa entidad señalaron zonas como Media Agua, Zonda y Ullum que son las que recién están empezando a podar, "pero todo lo que es 25 de Mayo, Caucete, San Martín, Angaco, Pocito, Albardón y Santa Lucía, todavía están con muchas hojas", dijo Martín. En cuanto a la mano de obra, no hay un número homogéneo, y varía según las entidades, pero se puede decir que al menos se ocuparán unos 30.000 trabajadores durante los meses invernales. Por ejemplo, en la Mesa Vitivinícola calculan que en la temporada se ocupará esa cifra para todo San Juan, y se sumarán otros 15.000 para la "atada" de los sarmientos del viñedo. En ese punto todos coinciden que no son los mismos los que podan y atan, y que esta última tarea recae principalmente en mujeres. Juan José Ramos, desde la Asociación de Viñateros, calculó que son 20.000 para la poda y se sumarán otros 10.000 para la atada. Ángel Leotta, desde la Cámara Vitivinícola, estimó que se necesitan entre 12.000 y 14.000 personas "para podar las 45 mil hectáreas que tiene San Juan". En lo que sí están todos de acuerdo es que cuando empiece el fuerte de la tarea comenzará a escasear personal. Incluso hay temor por el impacto que pueda ocasionar la pandemia. "Todo el sector está preocupado por el tema del coronavirus y que se extiendan los contagios, lo que repercutiría en esta labor, donde necesitamos trabajadores temporales y en un lapso corto de tiempo. Además, sabemos que normalmente siempre faltan", indicó Martín. Podar el viñedo es la tarea más importante para el sector, y se necesita mano de obra calificada porque si se cortan yemas de más incide después en una menor producción. Ramos dijo que este año los encargados de poda deberán estar muy atentos vigilando a los podadores, porque saben que muchos, tentados por la paga, se ofrecen como capacitados, sin serlo. En cuanto al costo, el incremento del 50% responde al incremento salarial que logró este año el sector de obrero de viña. "En muchos casos la poda es realizada por el personal de cada empresa y le pagan de acuerdo a la escala de sueldo vigente", indicó Emilio Ozan, desde FOEVA.

