La empresa Dorgan dio un salto en su capacidad productiva ampliando su planta que produce pellet y fardos prensados de alfalfa premium, alcanzando las 7 toneladas por hora de producción. Lo hicieron con inversión propia y desarrollaron las máquinas nuevas en metalúrgicas de la misma firma, para evitar la importación de las mismas.
Con esta nueva capacidad productiva, la empresa de Gustavo Dorgan podrá cumplir compromisos con clientes de siete países, en Centroamérica y Emiratos Árabes. Pero además, generaron una oportunidad para los productores locales, ya que planean comprar la alfalfa de 5.000 hectáreas y están buscando potenciales vendedores.
La apuesta por este cultivo en su versión comercial de mayor calidad también reportará nuevos puestos de trabajo. Solo en la planta hay 8 personas trabajando de forma directa y que pueden llegar a las 20 en el corto plazo, pero además la mano de obra requerida en total es de alrededor de 50 personas, la mayoría de Las Chacritas, 9 de Julio, donde está la planta de procesamiento.
A futuro, aseguró el empresario, el negocio de la alfalfa es un sector con potencial de crecimiento prácticamente ilimitado. Pero, para que se concrete esto, todavía están esperando la mejora en el sistema eléctrico para poner a funcionar la fábrica de pellets y socios o financiamiento para alimentar con energía renovable la planta.
Una ampliación de la capacidad “a pulmón”
Cuando Gustavo Dorgan decidió ampliar la planta con la que ya se encuentran exportando a siete países, tenía dos caminos posibles. Podía comprar la maquinaria ya lista, lo que implicaba una inversión de cerca de 2 millones de dólares por cada una o aprovechar que tienen metalúrgica propia y desarrollar el propio equipamiento.
La alternativa elegida fue la segunda. “Fue todo a pulmón, diseñamos y fuimos haciendo las máquinas con lo que teníamos”, recordó. Después de algunos ensayos encontraron el mecanismo que les permitía trabajar el cultivo y convertirlo tanto en pellets como en fardos prensados con calidad premium.
El 80% de los equipos está hecho a nivel local y el resto fueron partes que compraron al exterior. Utilizaron los que ya tenían, que podían producir cerca de 15 kg y lograron obtener 2.000 kg por hora. Lo hicieron con personal propio, aprendiendo de los modelos existentes y mejorándolos.
“Una de las características que tiene nuestra planta es que no hay prácticamente polvo en el ambiente, que cuando entrás a una fábrica de pellet común que haya muchísimo y la nuestra en eso es mejor que otras compradas al exterior con inversiones millonarias”, explicó.
La planta tenía una sola máquina de gran capacidad y gracias a este rediseño y mejora sumaron otras dos y en la actualidad tiene capacidad para 7 toneladas por hora. El producto sale en fardos prensados de 27,5kg y bolsas de pellet de 25 kg, listos para ser cargados en contenedores y exportados.
El resultado es un pellet de muy alta calidad, que se puede usar tanto para ganadería como cría de caballos de lujo, abriendo más mercados posibles a la alfalfa sanjuanina. Esto, sumado a la calidad del cultivo que se produce en la provincia, que tiene alto nivel proteico y se desarrolla mejor debido al clima seco local, los posiciona en varios mercados internacionales.
En la actualidad la empresa está vendiendo a Guatemala, República Dominicana, Panamá, Emiratos Árabes Unidos (Dubai y Abu Dabi) y Chile. Solo para este último país tienen vendidos 10 contenedores para el centro y sur del país, que se encuentran a la espera de que se vuelva a abrir el paso en Mendoza para llegar a destino.
El potencial de crecimiento, explicó Dorgan, es muy grande. “Podemos hacer diez San Juan de alfalfa y va a faltar”, señaló. Dijo que “un solo tambo grande en el exterior con 200.000 vacas consume 150 contenedores por día”, mientras que una sola hectárea puede producir entre 25 y 26 toneladas de alfalfa al año, lo que es un solo contenedor de exportación.
Solo faltan la energía y salir a comprar alfalfa
La planta de pellets y fardos está lista para empezar a producir con su nueva escala, confirmó el empresario. Han hecho pruebas piloto y tanto el volumen como la calidad que obtienen es lo que esperaban en esta nueva etapa productiva. El único limitante que tienen hasta ahora es la energía.
Según explicó Dorgan, están esperando pasos administrativos con la municipalidad de 9 de Julio para poder pedir el cambio del transformador de la zona donde está la fábrica, con lo que tendrán la potencia necesaria para hacer funcionar la nueva maquinaria. Esto ha demorado el inicio, debido a los pasos burocráticos, aseguró. necesitan tener asegurados 650 kVA para iniciar la producción.
A esto se suma un proyecto que tienen en vista: tener su propio parque solar. Dorgan dijo que están buscando financiamiento para poder instalar 1 MW de potencia en paneles solares, para poder suministrar energía verde a la planta, lo que también será una ventaja a la hora de ingresar a mercados internacionales.
Una vez que hayan logrado esto, saldrán a buscar productores para comprar alfalfa equivalente a la producción de entre 4.000 y 5.000 hectáreas. La misma firma cuenta con 1.000 hectáreas, pero con esto no alcanzan a cubrir la demanda de la nueva línea de producción. Esto, aseguró, será un incentivo para nuevos productores porque esperan que se fortalezca el precio una vez que haya más demanda industrial para exportar.
El empresario dijo que aumentar la producción de alfalfa en la provincia será una ventaja tanto para la generación de exportaciones como a nivel ambiental. Es que este cultivo es uno de los pocos que restaura suelos durante la producción, en especial aquellos que han sufrido desgaste por otros productos que extraen nitrógeno. “La alfalfa deja el suelo en excelentes condiciones, se reactiva la vida microbiana y deja la tierra en condiciones espectaculares para otros cultivos exigentes”, señaló.