El consumo en los supermercados de todo el país profundizó su tendencia contractiva durante el mes de agosto. De acuerdo con las cifras oficiales difundidas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), las ventas registraron una merma real del 0,8% respecto de julio y un retroceso del 3,7% en la comparación interanual, encadenando su tercer mes consecutivo en baja y ubicándose en su punto más bajo desde marzo de 2024.
La retracción no fue exclusiva de las grandes superficies comerciales. Los autoservicios mayoristas también mostraron números negativos en el mes de análisis, con una baja mensual del 1,2% y un saldo interanual del -3,6%. La única excepción a la tendencia general la marcaron los centros de compras y shoppings, que mostraron un repunte mensual del 3,3% y del 3,7% interanual, aunque sin lograr reponerse del todo respecto a los valores alcanzados a comienzos de año.
Caídas por rubros y cambios en las formas de pago
Al desagregar los hábitos de compra por categorías, los productos que registraron las mayores caídas interanuales a precios constantes fueron: Bebidas, Productos de electrónica y Panadería.
En contraposición, únicamente los rubros de carnes, frutas y verduras lograron registrar variaciones positivas en el volumen comercializado.
En lo relativo a los medios de pago empleados por los consumidores, las estadísticas del INDEC reflejan una transformación en las conductas financieras. Tanto en supermercados como en mayoristas disminuyó de manera drástica el uso de tarjetas de crédito y débito, al tiempo que crecieron los abonos mediante efectivo, transferencias bancarias y pagos con código QR.
Malas perspectivas para el consumo masivo en septiembre
Las estimaciones preliminares del sector privado advierten que la actividad no experimentó una recuperación en el mes de septiembre. Según relevamientos de la consultora Scentia, el consumo masivo arrojó una caída mensual del 1%, impactando de forma más acentuada en las cadenas de supermercados (-5,3%) y establecimientos mayoristas (-6,7%).
De sostenerse esta tendencia, el sector acumularía un déficit acumulado preocupante en lo que va del año. Entre las categorías más castigadas del acumulado anual figuran las bebidas sin alcohol (-9,2%), los productos perecederos (-8,1%), los artículos de desayuno y merienda (-4,6%), las bebidas con alcohol (-4,1%) y los rubros de higiene personal y cosmética (-3,7%).