Crisis hídrica: distribuirán menos agua y hay cruces por cuándo y cómo seguirá el riego

Viñateros quieren regar más en otoño, pero semilleros, chacareros y ajeros necesitan que sea en otra fecha.

El Gobierno decidió distribuir menos de 700 hm3 de agua en el año hídrico, debido a que el río solo aportará menos de 620 hm3. Con menos recurso disponible y en medio de cruces con productores, queda definir si se le dará prioridad a chacareros y semilleros o vitivinícolas.

El cronograma de riego ajustado es el centro de un conflicto entre las autoridades de Hidráulica y Agua y Energía, que buscan no forzar los embalses bajando del nivel de seguridad, y los sectores productivos que piden tener más días y volumen de riego para poder producir.

Ahora se suma otra discusión: dependiendo de cómo decidan entregar el agua que queda todavía disponible, se verán más afectados unos u otros sectores agrícolas. Esto tiene que ver con el ciclo de cada uno de los cultivos y sus necesidades, que requieren agua en distintos momentos del año.

Por un lado están los viñateros, que piden tener días de riego a principios del otoño, lo que genera reserva en las plantas para tener más uva el próximo verano. Pero de cumplirse con este pedido, los productores de hortalizas, semilleros y ajo no tendrán durante todo el invierno cómo sostener sus cultivos, a menos que sea con perforaciones de agua subterránea.

Una temporada con menos agua de la esperada

El origen del problema tiene que ver con que el río San Juan aportó mucha menos agua de lo que se esperaba en todos los pronósticos, tanto los de Hidráulica como los que hicieron investigadores de la UNSJ. Calculan que cuando cierre el año hídrico, que empieza en octubre y termina en septiembre, el caudal será un 40% menos de lo esperado.

Las autoridades confirmaron que el comportamiento en los meses de verano, cuando se produce la mayor parte del aporte del río, indican que este año será peor al más negativo de los pronósticos. Entre octubre y enero se esperaba un pico de 60 metros cúbicos por segundo, pero el mayor caudal fue de 27 metros cúbicos.

Debido a que para el riego se extraen cerca de 40 metros cúbicos, el equivalente a 40.000 litros por segundo y durante el día se extraen 3 hm3. Esto implica que durante toda la temporada de verano se usó más agua para el riego de lo que traía el río. Terminados los días de mayor calor, cuando se da el pico de caudal, la situación solo seguirá agravándose.

Es debido a que el cauce aporta más en primavera y verano que en otoño que las cortas se programan durante los meses más fríos. La programación fue lo que terminó generando una polémica con productores, ya que decidieron entregar de acuerdo al aporte que realmente llegó y no en la expectativa inicial, que era de distribuir 700 hm3.

No hay acuerdo entre cultivos de invierno y de verano

El reclamo del sector viñatero fue el primero que se hizo sentir durante el inicio de los cruces, a principios de marzo. Los productores reclamaron que se iba a dejar de entregar agua el 11 de marzo, para empezar a reservar algunos de los días.

Para ellos es crucial regar nuevamente después de la cosecha de la uva, ya que esto hace que la planta tenga reservas de cara al invierno y permite tener mejor producción al año siguiente. Por eso el pedido era de entregar mayor cantidad de agua pronto y acumular los días de corta en invierno.

Pero este sistema afecta a los productores de semilla, ajo, chacareros y otros productos de la provincia. Sergio López, presidente de la Sociedad de Chacareros, explicó que necesitan “menos riego y más contínuo, esperábamos un arreglo para mantener las ‘bebidas’ que son 4 o 5 días a cada cierto tiempo, que es lo que se venía haciendo hace 3 o 4 años”.

Por eso, para este sector que produce sobre todo alimentos que se venden en la provincia, es urgente definir el cronograma, ya que muchos ya se preparan para sembrar los cultivos de invierno. “El productor necesita esa decisión urgente, pero no nos ponemos de acuerdo”, dijo.

Sergio Avendaño, coordinador de la Asociación de Productores de Semilla de San Juan, dijo que los socios están también esperando esta decisión, porque la falta de riego durante todo el invierno los perjudica mucho.

“Recibo consultas de forma permanente de semilleros que están buscando fincas que tengan pozo de agua y donde puedan producir, pero a esta altura no es fácil”, explicó. Es que el sector, que se dedica sobre todo a la exportación, tiene un protocolo muy estricto en el que no pueden producir en cualquier lugar, tienen que estar a cierta distancia de otros cultivos iguales para no tener contaminación de la genética.

En ambos casos, existe un problema de representación. Los semilleros y ajeros son pocos, aunque se ubican entre los primeros 10 puestos de exportación. Los chacareros tienen más socios, pero aun así quedan en desventaja en número frente al sector viñatero.

Esto termina generando que la mayoría de los presidentes de junta, que son quienes votan los consejeros en Hidráulica, que a su vez comparten el gobierno del agua, sean la mayoría viñateros. Así, otros cultivos de la provincia tienen en general menos representación a la hora de decidir cuándo y cómo se riega.

Nueva reunión para definir volúmen y cronograma

Según confirmaron los productores, todavía queda una reunión más para definir cómo será el riego en lo que queda del año hídrico. Todo apunta a que Gobierno no se moverá de su decisión de entregar menos de los 700 hm3 que se esperaban a principio de temporada.

David Devia dijo a principios de marzo que habían decidido ampliar de 633 hm3 para la distribución a algo más de 650 hm3 tras tener en cuenta a semilleros, chacareros y ajeros. El objetivo que tenían era sostener el promedio de los últimos años, teniendo en cuenta los ciclos de la profunda sequía de 2021 y 2022.

Es que este año, a pesar de que el primer pronóstico anticipaba un poco más de agua de lo normal, con el comportamiento del río terminó siendo uno de sequía extrema.

LAS MAS LEIDAS