15 de junio de 2026 - 17:09

Cuándo bajarán los precios de la nafta en la Argentina tras el anuncio de acuerdo entre Estados Unidos e Irán

La caída del Brent a USD 82 por barril tras el anuncio del pacto entre Washington y Teherán no se trasladará de inmediato al surtidor. Las refinerías deben compensar primero la brecha acumulada durante meses de crudo caro

El anuncio de acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a más de un centenar de días de conflicto en Medio Oriente y reabrir el estrecho de Ormuz desató una caída inmediata del precio del petróleo. Con consecuencias directas para el negocio energético en la Argentina, el valor del Brent, referencia internacional del crudo, cayó más del 5% este lunes y se ubicó en torno a los USD 82 por barril, el valor más bajo en los últimos tres meses.

Desde el precio de los combustibles, hasta el futuro de las inversiones en Vaca Muerta y los grandes proyectos de gas natural licuado (GNL), el nuevo valor del petróleo reconfigura el escenario energético para la Argentina, donde los precios en surtidor seguirán altos por al menos dos meses, aun cuando el crudo siga bajando.

El pacto, anunciado el domingo por el presidente Donald Trump y confirmado por el canciller iraní Kazem Gharibabadi, establece el cese del fuego por 60 días y prevé la reapertura del estrecho de Ormuz, por donde transitaba antes de la guerra cerca del 20% del suministro mundial de petróleo y GNL. La firma formal del memorándum de entendimiento está prevista para el viernes 19 de junio en Suiza, con Pakistán como mediador.

Un SUV Ford oscuro en movimiento pasa un cartel digital de YPF con precios de combustible. Un camión Mercedes-Benz blanco está estacionado en la estación de servicio

Las estaciones de YPF, que concentra el 55% del mercado de combustibles en la Argentina, no anticipan bajas inmediatas en el surtidor a pesar de la caída del precio internacional del crudo

Daniel Dreizzen, director de Aleph Energy, planteó que el acuerdo abre una pregunta de fondo sobre el mercado energético global: si el precio del crudo volverá a los niveles previos al conflicto —en torno a los USD 65 por barril— o si se consolidará un nuevo equilibrio geopolítico con una prima de riesgo permanente. La respuesta a ese interrogante tiene implicancias concretas para la economía argentina.

Combustibles

El primer impacto local es en el precio de los combustibles. Desde el 1 de abril rige en la Argentina lo que YPF, la líder del mercado con el 55% del share, llamó un buffer o amortiguador de precios. Se trata de un mecanismo que fue prorrogado en una oportunidad, luego de su vencimiento a mediados de mayo.

El esquema, que fue replicado por el resto de las petroleras, consiste en tomar como referencia para las transacciones internas el valor del crudo correspondiente a marzo —cercano a los USD 70 por barril—, mientras que la cotización internacional del Brent escaló hasta USD 126 en los picos del conflicto.

El resto de las petroleras replicó el esquema de buffer de precios impulsado por YPF desde abril, por lo que la demora en trasladar la baja del Brent al mercado interno alcanza a toda la cadena

La diferencia entre estos valores se registraría en cuentas compensadoras que las refinadoras deberán saldar cuando el precio internacional del crudo Brent regrese a rangos inferiores.

Si bien el precio del petróleo cayó luego del anuncio de Trump, fuentes de YPF confirmaron a Infobae que, independientemente de la evolución del precio internacional, los valores en surtidor se mantendrán elevados por un período que dependerá de cuánto tarde la baja en consolidarse.

La empresa arrastra una deuda con los productores de crudo generada durante los meses en que el barril cotizó alto y el precio interno no acompañó esa suba. “En caso de que haya una baja sustancial y sostenida en el tiempo del precio del crudo, podríamos analizar el tema precios en un plazo menor”, señalaron. Entonces, si el Brent se estabiliza cerca de los USD 70, ese plazo se acortaría; si lo hace en torno a los USD 80 o USD 90, el período de compensación se extendería. En cualquier caso, cualquier movimiento está supeditado a que el acuerdo entre Estados Unidos e Irán efectivamente se firme y se sostenga en el tiempo.

En tanto, Dreizzen advirtió que, aun con la caída del crudo, los valores en surtidor no bajarán en el corto plazo. De hecho, según el especialista, el plazo estimado es de al menos dos meses.

Desde el comienzo del conflicto, el valor de la nafta en la Argentina acumuló un alza del 24,3% en dólares, lo que ubicó al país a la cabeza de los exportadores de petróleo de América Latina en materia de aumentos. Según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), Ecuador registró una suba de 14,7%,México del 10,7%,Brasil del 4,9% y Colombia del 1,9 por ciento.

Vaca Muerta

El escenario es más delicado para las inversiones en Vaca Muerta. A USD 80 por barril, la formación neuquina sigue siendo competitiva para atraer capital, analizó Dreizzen. Pero si el precio se acerca a los USD 65 —el nivel previo a la guerra—, la ecuación cambia: “Ese valor roza el breakeven”, dijo y resaltó que se trata del precio mínimo necesario para que un proyecto resulte rentable. Por debajo de ese umbral, varios proyectos de desarrollo podrían perder atractivo financiero, según su análisis.

GNL, la amenaza sobre los grandes proyectos

El tercer frente de exposición es el del GNL. Los grandes proyectos de exportación de gas licuado que la Argentina tiene en carpeta —entre ellos Argentina LNG y Southern Energy— dependen de precios internacionales que justifiquen la inversión en infraestructura de licuefacción. Si la reapertura del estrecho de Ormuz empuja los precios del GNL por debajo de los USD 10 por millón de BTU (unidad térmica británica), la competitividad de esos proyectos quedaría bajo presión, de acuerdo con Dreizzen.

La velocidad con que el estrecho vuelva a la normalidad operativa es, en ese sentido, una variable determinante. En el sector aseguran que el retorno al flujo normal de petróleo podría demorar entre semanas y meses: primero deben despejarse las minas del canal, luego reactivarse la producción y las operaciones de carga en los puertos del Golfo Pérsico.

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