El dólar blue en San Juan cerró este martes a $1.515 para la compra y $1.575 para la venta, en una jornada en la que el mercado cambiario mantuvo una volatilidad acotada a nivel nacional, aunque con una demanda privada de divisas que continúa absorbiendo buena parte de los dólares liquidados por el sector agroexportador.
En el mercado mayorista, el dólar finalizó en $1.514, sin modificaciones respecto de la rueda anterior, luego de haber retrocedido apenas 50 centavos el lunes. De esta manera, la cotización dejó atrás por el momento el récord nominal alcanzado el viernes.
En el Banco Nación, el dólar se ubicó en $1.535 para la venta, mientras que el promedio elaborado por el Banco Central entre las distintas entidades financieras fue de $1.533,694.
Entre las cotizaciones alternativas, el dólar blue nacional subió a $1.555, mientras que el dólar MEP se ubicó en $1.534,43. Por su parte, el contado con liquidación (CCL) avanzó 1,4% y llegó a $1.598,34. En el mercado de futuros, las cotizaciones mostraron avances hasta noviembre y luego comenzaron a retroceder, con el contrato a diciembre en $1.603,5.
El BCRA compra menos dólares
Uno de los principales focos de atención del mercado está puesto en la capacidad del Banco Central (BCRA) para acumular reservas, debido a que una parte importante de la oferta de divisas está siendo absorbida por la demanda privada.
Según estimaciones de PPI, el sector agroexportador está liquidando alrededor de US$170 millones diarios durante septiembre, mientras que el Central compra cerca de US$14 millones por rueda.
La diferencia responde a que otros sectores de la economía presentan una demanda neta cercana a US$154 millones diarios, el nivel más elevado desde octubre de 2025. Importaciones, pagos al exterior y otras necesidades privadas explican buena parte de esa absorción de dólares.
La dinámica volvió a observarse el lunes, cuando el BCRA adquirió apenas US$8 millones sobre un volumen operado cercano a los US$608 millones, por lo que su participación representó alrededor del 1% del mercado. Con esa compra, el saldo positivo acumulado durante septiembre llegó a US$211 millones.
En lo que va del año, las adquisiciones de la autoridad monetaria rondan los US$14.300 millones, aunque el ritmo de compras se redujo durante los últimos meses. El promedio diario pasó de US$137 millones en mayo a US$68 millones en junio, US$103 millones en julio, US$38 millones en agosto y aproximadamente US$14 millones durante septiembre.
El economista Gustavo Ber describió el escenario señalando que el dólar mayorista continúa “planchado”, mientras el Banco Central redujo su ritmo de intervención y la demanda privada absorbe una mayor proporción de la oferta disponible.
Las reservas quedaron debajo de los US$50.000 millones
El menor ritmo de acumulación se produce mientras las reservas internacionales brutas permanecen por debajo de los US$50.000 millones. El lunes, el stock se redujo en US$103 millones y terminó en US$49.695 millones, pese a que el BCRA acumuló su décima jornada consecutiva con saldo comprador.
La caída no respondió exclusivamente a operaciones cambiarias. Entre los factores que incidieron estuvieron los movimientos en la valuación de los activos que integran las reservas. En particular, el oro retrocedió 0,7% durante la jornada, lo que habría significado una disminución cercana a US$50 millones en el valor de las tenencias del Central.
De esta manera, una compra de dólares por parte del BCRA no necesariamente se refleja de forma automática y por el mismo monto en las reservas brutas, ya que el stock también está sujeto a pagos, movimientos de depósitos y variaciones en el valor de los activos.
El nivel de reservas continúa siendo seguido de cerca por los inversores. Ignacio Morales, jefe de Inversiones de Wise Capital, destacó que el Central ya superó el objetivo de compras previsto para este año, aunque remarcó la desaceleración registrada durante agosto y septiembre.
Según el especialista, la entidad acumula alrededor de US$14.298 millones comprados en 2026, por encima del objetivo anual de US$10.000 millones establecido en la cuarta fase del programa monetario. El desafío para el mercado, ahora, está en observar si la autoridad monetaria puede sostener la acumulación de reservas frente a una demanda privada de dólares que se mantiene elevada.