El dólar oficial registró este lunes un rebote tras cuatro ruedas consecutivas en baja, en una jornada marcada por el bajo volumen operado debido al feriado en Estados Unidos por el Día de Martin Luther King Jr. La divisa venía de anotar su mayor retroceso semanal desde noviembre y el viernes había tocado mínimos de dos meses.
La dinámica cambiaria continúa mostrando un tipo de cambio que se mantiene por debajo del límite superior de la banda, aunque más cerca del “techo” que del “piso”, a más de dos semanas de que el esquema comenzara a actualizar sus extremos en función de la inflación.
En ese contexto, el dólar mayorista subió $4,50 y cerró en $1.434,50, mientras que el dólar minorista avanzó $5 y finalizó en $1.460 en el Banco Nación.
En tanto, el dólar blue cerró en $1.505 para la venta en las cuevas de la city porteña y tocó mínimos de un mes. En San Juan, tampoco mostró variaciones en su cotización y cerró este lunes a $1.530 para la venta.
“La operatoria estuvo restringida por el feriado en Estados Unidos, con operaciones limitadas a las que realizan las entidades financieras contra cuentas propias en dólares en el Banco Central y aquellas que se liquidan a partir de este martes”, explicó a Ámbito Gustavo Quintana, operador de cambio en PR.
El viernes, el Banco Central compró u$s125 millones y encadenó su décima rueda consecutiva con saldo neto positivo en el mercado oficial. De esta manera, la autoridad monetaria ya acumula compras por unos u$s687 millones en lo que va de 2026, incluso en un escenario de tipo de cambio en descenso.
El principal sostén de la estabilidad cambiaria sigue siendo el fuerte apretón monetario. La marcada iliquidez en los bancos empujó las tasas de interés a niveles elevados, reforzando el atractivo de los instrumentos en pesos y desalentando la demanda de dólares. Tras la licitación del miércoles pasado, las tasas comenzaron a normalizarse, pese a que no se inyectaron pesos al mercado.
“Está claro que el objetivo central de la política monetaria es la desinflación. El sesgo se mantiene contractivo y los niveles de iliquidez se sienten con fuerza”, señalaron desde IEB. Según indicaron, esto se refleja en las elevadas tasas overnight, en la participación del BCRA y el Tesoro en la oferta de dólares y en el alto grado de rollover alcanzado en la última licitación.
Desde la sociedad de bolsa remarcaron que, bajo las condiciones financieras actuales, no proyectan una suba significativa del tipo de cambio y que los niveles de incertidumbre permanecen contenidos.
Una visión similar aportó Max Capital, que destacó que, tras el dato de inflación de diciembre (2,8%), el Gobierno parece decidido a seguir utilizando el tipo de cambio como ancla nominal. Aun cuando el BCRA viene comprando dólares e inyectando liquidez, la cotización se mantuvo estable, apoyada en la venta de instrumentos dólar linked como cobertura y en la decisión del Tesoro de convalidar tasas más altas en el tramo corto de la curva para asegurar el rollover.
Desde PPI señalaron que la confirmación del sesgo contractivo de la política económica convenció a los agentes a reducir tenencias en dólares. En las cinco ruedas previas, las liquidaciones promediaron u$s79,2 millones diarios, lo que refleja un salto significativo en la oferta de divisas.
A este escenario se suma un panorama agrícola favorable. La siembra de soja ya cubre casi el 94% del área proyectada para la campaña 2025/26, el maíz alcanza el 91,7%, y la cosecha de girasol avanza sobre el 16,3% del área apta, con la mayor parte del cultivo en condiciones normales a excelentes, lo que alimenta expectativas de mayores ingresos de dólares hacia adelante.

