Industria textil de Tierra del Fuego: alarma por el cierre de cinco fábricas que dejaron a 500 empleados en la calle

El cierre se dio en lso últimos tres años.

La industria textil fueguina atraviesa una de las etapas más complicadas de los últimos años. La caída de la actividad ya impacta en el mapa productivo de la provincia con plantas que dejaron de funcionar, empleos perdidos y un clima de preocupación en aumento entre los trabajadores. En apenas tres años, cinco establecimientos del sector dejaron de operar en Tierra del Fuego, lo que redujo de manera considerable el volumen de producción y la cantidad de puestos de trabajo vinculados a esta actividad.

El dirigente Roberto López, secretario general de la Asociación Obrera Textil, se refirió a este escenario en una entrevista con Radio Fueguina. Durante la charla explicó de qué manera el cierre de fábricas fue impactando de forma gradual tanto en la estructura productiva del sector como en las familias que viven de esta actividad.

De acuerdo con el dirigente, la actualidad del sector refleja una caída muy fuerte en el nivel de actividad. "Nosotros desde la asociación teníamos siete fábricas y desde el 2023 hasta la fecha nos quedan dos: Australtex y la hilandería en Ushuaia. Es decir, nos cerraron cinco fábricas", señaló.

Desde el gremio sostienen que las empresas enfrentan un escenario cada vez más complejo para sostener su funcionamiento. Entre los factores que explican la crisis aparecen la competencia de productos importados y la fuerte caída en la demanda.

López precisó que muchas firmas encuentran cada vez más difícil sostener su producción frente a mercadería proveniente del exterior y a un mercado interno debilitado. "Hoy en día, lo primero que te dicen es que no pueden competir con la importación. No están vendiendo nada y entonces lo primero que hacen es bajar la persiana", aseveró. También subrayó que la problemática no es exclusiva de la provincia fueguina, sino que afecta al conjunto del sector textil en el país. En ese contexto, el empleo viene registrando un deterioro sostenido.

"Nosotros éramos 35 mil afiliados y hoy están quedando cerca de 20 mil. Se han perdido 10 mil puestos de trabajo en todo el país. Todos los días tenemos noticias de textiles que despiden gente o directamente cierran", declaró. "Nosotros éramos 35 mil afiliados y hoy están quedando cerca de 20 mil. Se han perdido 10 mil puestos de trabajo en todo el país. Todos los días tenemos noticias de textiles que despiden gente o directamente cierran", declaró.

El impacto más fuerte en Río Grande

La ciudad de Río Grande es uno de los puntos donde la crisis se manifestó con mayor intensidad. Allí, el cierre de varias plantas dejó a cientos de trabajadores sin su fuente laboral. "Acá en Río Grande, con los últimos cierres, hemos perdido 550 compañeros de nuestro sindicato, es decir 550 puestos de trabajo", sostuvo López.

Ante la falta de oportunidades dentro del sector, muchos de los trabajadores afectados tuvieron que reinventarse laboralmente para poder sostener sus ingresos. Según describió el sindicalista, algunos consiguieron empleo en otras actividades, mientras que otros decidieron emigrar en busca de nuevas oportunidades fuera de la provincia. "Hay gente que se va, otros consiguieron otro tipo de trabajo, algunos están haciendo Uber y muchos se volvieron a sus provincias," relató.

En medio de este escenario adverso, solo un puñado de fábricas continúa produciendo. En algunos casos, su continuidad depende incluso de resoluciones judiciales. "La única fábrica que sigue trabajando por medio de medidas cautelares es Australtex, porque están judicializando todo para no irse de la isla", explicó el dirigente.

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