29 de octubre de 2026 - 13:24

El FMI advirtió por el empleo y la actividad y acordó con el Gobierno cuatro medidas para impulsar la economía

La vocera del organismo, Julie Kozack, planteó la necesidad de acelerar el crecimiento y generar puestos de trabajo. La agenda incluye más crédito, flexibilidad laboral, concesiones viales e inversiones bajo el RIGI.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió sobre la necesidad de transformar los avances de la estabilización económica en mayor crecimiento y generación de empleo y confirmó que acordó con el Gobierno argentino una agenda de cuatro medidas para impulsar la actividad.

Entre las prioridades figuran la ampliación del crédito, una mayor flexibilidad del mercado laboral, el avance de concesiones de infraestructura y la ejecución de inversiones estratégicas.

La vocera del organismo, Julie Kozack, presentó los lineamientos este jueves durante una conferencia de prensa, días después de que el equipo técnico del FMI y las autoridades argentinas alcanzaran un acuerdo sobre la tercera revisión del programa económico.

“Existe un entendimiento compartido sobre la importancia de ampliar los avances de la estabilización para conseguir un crecimiento más sólido y generar empleo”, sostuvo la funcionaria. Además, remarcó que el programa mantiene tres objetivos centrales: continuar con la desinflación, fortalecer la capacidad de respuesta de la economía e impulsar el crecimiento.

Cuáles son las cuatro medidas acordadas con el FMI

El organismo detalló una agenda orientada a promover la inversión privada, facilitar el financiamiento y lograr que la recuperación económica tenga un impacto concreto en el mercado laboral.

Ampliar el crédito y desarrollar el mercado hipotecario

La primera medida apunta a profundizar los mercados de capitales e hipotecario para mejorar las alternativas de financiamiento. El objetivo es facilitar el acceso a recursos para empresas y familias, estimular la inversión privada y sostener la demanda interna.

El desarrollo de estos instrumentos busca ampliar las posibilidades de financiar proyectos productivos y favorecer el acceso al crédito en una economía que atraviesa un proceso de estabilización.

Dar mayor flexibilidad al mercado laboral

El segundo eje contempla una mayor flexibilidad laboral para promover la contratación en el sector privado. Según Kozack, este aspecto resulta clave para que una eventual expansión de la actividad se traduzca también en nuevos puestos de trabajo.

La vocera destacó que el desafío consiste en conseguir que los beneficios del crecimiento lleguen al mercado laboral y contribuyan a incrementar las oportunidades de empleo.

Avanzar con las concesiones de infraestructura

El tercer punto es la ejecución de concesiones de infraestructura adjudicadas recientemente, con participación del sector privado. El FMI incluyó estas iniciativas entre las herramientas para estimular la actividad económica.

La funcionaria no precisó cuáles son los proyectos comprendidos en este apartado, pero señaló que su avance forma parte de los entendimientos alcanzados con el Gobierno para fortalecer las inversiones.

Impulsar las inversiones bajo el RIGI

La cuarta medida consiste en facilitar la ejecución de proyectos estratégicos contemplados en el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). Kozack indicó que las iniciativas aprobadas bajo este esquema superan los US$ 70.000 millones.

El organismo considera que la puesta en marcha de estos proyectos, junto con las obras de infraestructura, puede contribuir a ampliar la capacidad productiva y sostener el crecimiento a mediano plazo.

El FMI destacó los avances del programa económico

Durante su presentación, Kozack sostuvo que la Argentina debe mantener la orientación de su programa económico y acompañar la estabilidad macroeconómica con reformas que favorezcan la inversión, el financiamiento y el empleo.

La vocera afirmó que la continuidad de las políticas fiscales y monetarias, junto con medidas destinadas a impulsar la actividad, debería contribuir a consolidar una expansión más duradera.

En paralelo, el equipo técnico del organismo alcanzó un acuerdo con el Gobierno sobre la tercera revisión del programa vigente, que habilitaría un desembolso de US$ 900 millones, sujeto a la aprobación del directorio ejecutivo del FMI. Según lo informado, la decisión se esperaba para principios de diciembre.

El organismo también destacó los avances en materia de reservas internacionales. De acuerdo con su evaluación, las reservas internacionales netas superaron en US$ 4.000 millones la meta prevista para fines de junio, aunque remarcó que el país deberá continuar con los esfuerzos para fortalecerlas.

En ese marco, las autoridades argentinas acordaron mantener abierta la posibilidad de acceder a los mercados internacionales de capitales cuando las condiciones lo permitan y recurrir a líneas de crédito contingentes si fuera necesario. También se comprometieron a seguir trabajando para extender los plazos de vencimiento de sus obligaciones.

La meta fiscal y el crédito, entre los compromisos para 2026 y 2027

El entendimiento con el FMI establece que la disciplina fiscal continuará como principal ancla del programa económico. El Gobierno se comprometió a sostener un superávit primario equivalente al 1,4% del PBI en 2026, con una meta similar para 2027, de acuerdo con las proyecciones incluidas en el proyecto de Presupuesto enviado al Congreso.

El organismo también planteó la necesidad de mejorar la administración de la liquidez y fortalecer la transmisión de la política monetaria. A la vez, señaló que el proceso de remonetización de la economía deberá estar acompañado por una expansión prudente del crédito.

De esta manera, el FMI ratificó su respaldo al programa de estabilización, pero puso el foco en el desafío de la siguiente etapa: convertir los resultados macroeconómicos en más actividad, inversiones y empleo, mediante reformas y mecanismos de financiamiento que permitan sostener el crecimiento.

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