Durante décadas, el tenis ha reinado como el deporte de raqueta más seguido y practicado en Argentina. Con aproximadamente 4,5 millones de jugadores, en su mayoría amateurs, y miles de canchas distribuidas entre clubes, complejos privados y canchas públicas, el deporte es uno de los más populares en el país.
Más allá de la práctica amateur, Argentina ha forjado figuras de calibre internacional como Guillermo Vilas y Gabriela Sabatini. Asimismo, después de las apuestas de fútbol online, el tenis es una de las disciplinas que más generan especulación en plataformas especializadas en internet.
No obstante, en los últimos años, el pádel ha surgido como un deporte de raqueta que amenaza la hegemonía del tenis, convirtiéndose en una de las disciplinas más populares entre los argentinos después del fútbol y el rugby. Quienes la practican se ven atraídos por esta disciplina por su accesibilidad, sus reglas sencillas y las menores exigencias en cuanto a la técnica y la fuerza física.
Casi 5.000 canchas y 2,1 millones de jugadores: así crece el pádel en Argentina
El pádel es un fenómeno que crece en Argentina y en el resto de Latinoamérica. De acuerdo con el informe “World Padel Report 2024” de la Federación Internacional de Pádel (IPF), la región representa cerca del 30% de los 30 millones de jugadores amateurs a nivel mundial.
Se reporta que, actualmente, Argentina cuenta con más de 4,900 canchas de pádel distribuidas en 2,600 clubes. Gracias a este desarrollo, el país ocupa el cuarto lugar en el ranking global por número de instalaciones, superado únicamente por España, Italia y Suecia.
Aunque el deporte era típico de las grandes ciudades, ha logrado trascender barreras y llegar a provincias como Córdoba, donde ha experimentado un rápido crecimiento en el número de instalaciones. “A partir de 2020 el crecimiento fue vertiginoso”, aseguró Esteban Biasi, presidente de la Federación de Pádel de la Provincia de Córdoba, en una entrevista con el medio Cadena 3. “Hoy superamos al tenis en cantidad de alquiler de canchas y la expansión no se detiene”, agregó Biasi.
El talento argentino también se ha destacado en el escenario global de la disciplina. Hasta la fecha, cuatro argentinos figuran en el top 10 de los mejores jugadores masculinos del ranking de la FIP. Estos son: Agustín Tapia, Federico Chingotto, Leandro Augsburger y Franco Stupaczuk. Stupaczuk, simplemente conocido como “Stupa”, es uno de los jugadores argentinos más longevos en la élite del circuito. En el ranking femenino, Delfina Brea Senesi comparte el primer lugar con la española Gemma Triay Pons.
Los orígenes y la evolución del pádel en Argentina
El pádel se originó en Acapulco, México, en 1969, cuando el empresario y deportista amateur Enrique Corcuera construyó la primera pista de pádel en su propiedad.
El deporte no tardó en llegar a territorio argentino gracias al empresario Julio Menditeguy. En 1970, Menditeguy conoció el pádel en España y lo introdujo en Argentina, en donde impulsó la construcción de las primeras canchas especializadas en el Club Tortugas y en el Mar del Plata Ocean Club.
No fue hasta la década de 1980 cuando comenzó el despegue institucional y tecnológico del pádel argentino. En 1988, Mar de Plata fue escenario del primer enfrentamiento internacional entre España y Argentina. Ese mismo año se fundó la Asociación Pádel Argentino, la primera organización nacional de esta disciplina a nivel mundial.
Durante los años noventa, Argentina desempeñó un papel central en la consolidación institucional del pádel. En 1991, en Madrid, se fundó la Federación Internacional de Pádel (FIP) en asociación con España y Uruguay. En 2000, La Plata albergó el primer Campeonato del Mundo Junior.
Aunque el pádel ya gozaba de cierta popularidad en el país en el siglo veintiuno, la pandemia de COVID-19 la multiplicó considerablemente. En un contexto de confinamiento, el pádel se convirtió en una de las pocas opciones deportivas viables, lo que atrajo a nuevos jugadores.
El amor por el tenis se mantiene a pesar del auge del pádel
Si bien el pádel compite por la hegemonía como deporte de raqueta más popular en Argentina, la relevancia del tenis en el país sigue siendo incuestionable. Los partidos de los Grand Slams, la Copa Davis y los ATP Finals son sintonizados por numerosos espectadores y seguidos en plataformas de apuestas de deportes virtuales.
Según un informe de la Federación Internacional de Tenis (ITF), en 2024 más de 4,5 millones de personas jugaban al tenis en el país. Esta cifra ubica a la Argentina entre los cinco países con mayor número de practicantes del mundo, junto a potencias como Estados Unidos, India, Brasil y China.
El estudio destaca que el principal motor de esta disciplina es el bienestar integral. Un 45 % de los jugadores elige practicarlo por sus beneficios para la salud física y mental, mientras que un 40 % valora la dimensión social, la camaradería y la oportunidad de entablar amistades en los clubes.