En las últimas jornadas se publicó en el Boletín Oficial la decisión del Gobierno nacional de postergar hasta julio la actualización del impuesto a los combustibles, un índice que impacta de manera directa en la formación de precios y por ende se refleja en las pizarras. Esta decisión fue celebrada por los estacioneros sanjuaninos, ya que la decisión tendrá un impacto positivo en las ventas, conforme analizan desde el sector.
Así lo destacó el presidente de la Cámara de Expendedores de Combustible de la provincia Miguel Caruso, quien en diálogo con DIARIO DE CUYO precisó que el no tocar el impuesto interno al combustible representa una ventaja para un sector que al menos a nivel nacional viene registrando una retracción en el consumo. Sucede que si bien en San Juan se muestra un crecimiento interanual en los despachos, no es una tendencia que se repita en todas las provincias.
“El impuesto interno impacta derecho en los precios. Si no lo actualizamos, no se mueve el precio en el cartel y se puede sostener el aporte que vienen haciendo las compañías para sostener el costo”, precisó Caruso.
Impuestos sobre los combustibles y un atraso de precios que no se puede determinar
Los impuestos sobre los combustibles líquidos y el dióxido de carbono se ajustan cada tres meses según la inflación. Sin embargo, desde el Gobierno nacional se viene conteniendo la actualización para evitar que el incremento impacte no solo en el consumo sino también en la inflación.
Con el diferimiento de impuestos Nación contiene el impacto de los precios en un contexto de conflicto internacional y su incidencia en el precio del crudo.
Con el nuevo decreto, el Gobierno modificó nuevamente el cronograma de aumentos pendientes en los impuestos a la nafta y el gasoil. Antes, estos incrementos debían aplicarse en algún momento entre el 1° y el 31 de mayo de 2026, pero ahora el plazo se extendió hasta el 30 de junio. De esta manera, todos los aumentos acumulados correspondientes a 2024, 2025 y el primer trimestre de 2026, que venían postergándose, recién comenzarán a regir desde el 1° de julio.
Para Caruso, la actualización del impuesto se dará cuando se calme la tensión internacional y baje el precio del petróleo, para que el valor final que termina abonando el consumidor no sea un golpe significativo al bolsillo. Sin embargo es un análisis que realiza el empresario, ya que en la práctica el valor final dependerá de múltiples factores, no solo de lo que suceda con los impuestos internos, sino también la decisión de petroleras como YPF, Axion y Shell, entre otras, de amortiguar los valores hasta julio.
En un contexto de medidas para controlar los valores analizar el atraso es complejo, de acuerdo a lo que precisó Caruso. Al respecto dijo: “Es imposible determinar el atraso del precio. Tenemos que ver la oferta – demanda, impuestos, valor de tipo de cambio, son muchos factores que se involucran en el precio del combustible. Eso genera que no sabemos cuál es el precio real que tenemos que tener y es difícil determinarlo, partiendo de la base que no somos formadores de precio”, indicó el empresario.
Desde el sector celebran las medidas entendiendo que de esa manera se puede sostener la venta, pero aguardan con cautela lo que pueda suceder a partir del próximo mes, teniendo en cuenta que las decisiones no corren por cuenta de los empresarios.