Desde que el actual gobierno decidió habilitar las importaciones varios fueron los sectores que alertaron los riesgos y las implicaciones que ello generaría en sus economías. Una fuerte presión sobre la industria local y el mercado interno llevó a una pérdida de la capacidad productiva y caída de ventas nacionales. Sin embargo, en el universo de la carne, las importaciones generan por estas horas un efecto positivo.
Así lo precisó el empresario cárnico sanjuanino Sebastián Parra, quien en diálogo con DIARIO DE CUYO analizó el avance de las importaciones en el mercado y su efecto en los costos exhibidos. “La carne importada ayuda a sostener un precio más o menos estable. Si no estuviese esa competencia, estaría todo volcado a la demanda interna y no tendríamos la regulación de precios que hoy tenemos”, precisó.
Auge importador de carne, el panorama nacional
El escenario nacional no se esperaba, pero recientemente desde el sector a nivel nacional no descartan que la importación de carne de Brasi, Uruguay y Paraguay continúe en crecimiento.
De acuerdo a los datos que compartieron desde la Sociedad Rural durante el mes pasado, el ingreso de carne vacuna de Brasil pasó de 1.000 toneladas mensuales a alrededor de 15.000 toneladas por mes. Este número representa alrededor de un 7% del consumo mensual y no se descarta que siga ganando terreno en el mercado local con el paso de los meses.
El motivo detrás del interés por cortes de carnes importados es el precio. Sucede que se ofertan alrededor de un 25% más baratos que los cortes nacionales, más que nada cortes conocidos como asado, vacío, tapa de asado y lomo, por mencionar algunos ejemplos, captando la atención de los consumidores.
“La importación en estos momentos no nos afecta porque la carne entra vía supermercados e hipermercados. Si bien tiene una gran afluencia en la sociedad, el argentino está acostumbrado al consumo barrial y eso hace que la carnicería de barrio tenga movilidad con venta de carne nacional”, precisó Parra, destacando que, si bien el producto importado gana terreno en el comercio nacional, no habilita una competencia desleal, como sí sucede con otras economías.
Sube la importación de carne, y también la exportación
Paradójicamente mientras ingresa más carne de otros países al mercado argentino, el negocio exportador nacional podría cerrar un año con récor de ingreso de divisas. El motivo: los precios internacionales de la carne se encuentran en niveles elevados.
Durante abril, el valor promedio de las ventas al exterior alcanzó los u$s6.900 por tonelada, un récord para la carne vacuna argentina. La cifra representa un incremento del 86% respecto del mismo mes de 2024 y del 38% versus abril 2025, de acuerdo a lo que precisa IProfesional.
“Las exportaciones de carne son sostenidas, con una demanda constante”, sostuvo Parra.
Los cortes de alto valor están llegando a Estados Unidos, Israel, la Unión Europea y recientemente se abrió la exportación a Indonesia, un mercado de gran potencial para la oferta agroalimentaria argentina. Durante 2025, el país asiático importó carne bovina, tanto congelada como fresca, por un valor cercano a USD 884 millones. Sus principales proveedores fueron India, Australia y Brasil, y en ese mercado jugará ahora Argentina, lo que representa una mayor presencia de la producción nacional en el mercado extranjero.