La recaudación tributaria nacional volvió a mostrar signos de debilidad en junio. Según informó la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), los ingresos alcanzaron los $20,02 billones, lo que representó un incremento nominal interanual del 23,7%. Sin embargo, al descontar el efecto de la inflación, especialistas estiman que la recaudación registró una caída real de entre 7% y 8%, retomando la tendencia negativa que se había interrumpido el mes anterior.
En mayo, la recaudación había logrado una leve recuperación gracias al ingreso extraordinario del Impuesto a las Ganancias pagado por empresas. Ese efecto no se repitió en junio y los recursos volvieron a quedar por debajo de la evolución de los precios.
Entre los factores que explican el resultado aparecen la menor recaudación vinculada al consumo interno, reflejada en tributos como el IVA, y el menor dinamismo de la actividad económica. También incidió la normalización de algunos ingresos extraordinarios que habían impulsado el desempeño del mes previo.
Con este resultado, el primer semestre de 2026 cerraría con una baja real acumulada de alrededor del 5,3% en la recaudación nacional respecto del mismo período del año pasado, de acuerdo con las estimaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
Pese a la caída en términos reales, el Gobierno mantiene como prioridad el equilibrio de las cuentas públicas y sigue de cerca la evolución de los ingresos fiscales, en un contexto en el que las consultoras privadas prevén que la inflación de junio se ubique por debajo del 2%, lo que podría moderar la pérdida de poder de compra de la recaudación en los próximos meses.