El Gobierno de La Rioja volvió a poner en circulación este lunes los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos como “Chachos”, con una nueva emisión destinada a trabajadores estatales, jubilados y beneficiarios de programas vinculados a la administración provincial. La medida alcanzará a unas 80.000 personas y supone volcar el equivalente a unos $4.000 millones al circuito comercial.
El ministro de Hacienda riojano, Fabián Blanco, explicó que la decisión busca atender dos frentes al mismo tiempo: mejorar los ingresos de los trabajadores y estimular el consumo en los comercios de la provincia.
“Los BOCADE fueron un éxito. Con esta medida podemos atacar dos demandas: una, la del empleado, y otra, la del sector económico de la provincia”, sostuvo el funcionario.
Cuánto recibirá cada beneficiario
La nueva ayuda extraordinaria será de 50.000 Chachos por persona, con una equivalencia nominal de uno por un peso. El beneficio alcanza a empleados de planta del Gobierno provincial, trabajadores vinculados a la Administración Pública, jubilados de la Policía que cobran quincena, beneficiarios de programas y personas con contratos ligados al Estado riojano.
Blanco señaló que la administración analiza la posibilidad de mantener el beneficio e incorporarlo eventualmente al esquema salarial, aunque aclaró que la decisión dependerá de la situación financiera de la provincia.
“Hay que ser responsables y serios a la hora de hacer un anuncio, sabiendo que después hay que mantenerlo en el tiempo”, explicó el ministro.
Cómo funcionan los “Chachos”
Los BOCADE fueron aprobados por la Legislatura de La Rioja en enero de 2024, con una emisión autorizada de $22.500 millones. Comenzaron a circular cinco meses después y dejaron de utilizarse el 31 de diciembre de ese año.
La nueva emisión tendrá vigencia hasta el 29 de diciembre próximo y podrá utilizarse en unos 800 comercios riojanos adheridos, además del pago de impuestos provinciales, tasas municipales y servicios de empresas estatales.
Según el Gobierno riojano, la experiencia de 2024 generó confianza entre los comerciantes, que incluso habrían solicitado el regreso de los bonos. Blanco afirmó que también recibieron consultas de comercios de localidades cordobesas cercanas interesados en aceptarlos.
Quienes conserven los Chachos hasta su fecha de vencimiento recibirán un interés del 1%, aunque el Gobierno busca que los bonos circulen rápidamente y se destinen al consumo.
“No es el espíritu especular guardándolos, sino que todo se vuelque al consumo dentro del circuito económico de la provincia”, remarcó Blanco.
Una cuasimoneda que volvió a escena
Los “Chachos” se convirtieron en la primera moneda provincial emitida en Argentina desde la crisis de 2001. En 2024, su aparición generó críticas y también ironías del presidente Javier Milei, quien cuestionó la emisión de monedas provinciales y advirtió que el Gobierno nacional no asumiría su rescate.
La Rioja continúa además como la única provincia argentina que mantiene un default con bonistas internacionales, sin haber regularizado hasta ahora el pago de su deuda externa.
Con el regreso de los BOCADE, el Gobierno de Quintela apuesta nuevamente a una herramienta que combina asistencia a los ingresos de los trabajadores y estímulo al consumo interno, en un contexto de dificultades financieras y comerciales para la provincia.