3 de noviembre de 2026 - 06:52

Los taxistas pedirán un aumento del 65% de "bajada de bandera" y aseguran que las app les quitaron el 70% de la demanda

Gustavo Gómez, secretario general del Sindicato de Peones de Taxi, advirtió que el sector atraviesa una fuerte crisis por el avance de Uber y otras plataformas de transporte.

El sector de taxis y remises de San Juan prepara un nuevo pedido de actualización tarifaria. Los choferes plantearán una suba del 65% en una reunión que prevén mantener este miércoles con representantes de la Cámara de Propietarios. El reclamo llega en un escenario de caída de la actividad, incremento de los costos y una competencia cada vez más fuerte con las aplicaciones de transporte.

Así lo explicó Gustavo Gómez, secretario general del Sindicato de Peones de Taxi. El dirigente describió un panorama complejo para los trabajadores y apuntó contra el aumento del uso de las plataformas como Uber y DiDi, a las que responsabilizó por profundizar el deterioro de la actividad tradicional.

Según sus números, la cantidad de vehículos legales que trabajan como taxis y remises cayó de 1.800 a aproximadamente 1.000, mientras que estimó que hay cerca de 14.000 autos vinculados a las aplicaciones circulando. En ese contexto, sostuvo que la demanda del sector formal se redujo un 70% y reclamó que el Estado establezca condiciones de funcionamiento y exigencias equivalentes para todos los prestadores.

"Nosotros tenemos alrededor de un 65% de momento, porque llevamos ya casi dos años sin aumento de tarifa. Los costos han subido, todos los días hay aumentos de combustible y repuestos", explicó Gómez sobre el planteo tarifario que llevarán a la próxima reunión.

El sindicalista reconoció que la diferencia de precios con las aplicaciones es uno de los principales problemas para los taxis. Según indicó, mientras la bajada de bandera del servicio tradicional ronda los 1.100 pesos, las plataformas no tienen ese cargo y ofrecen un kilometraje que, afirmó, puede costar hasta un 50% menos.

Gómez aseguro que hubo una reducción de los vehículos habilitados que siguen trabajando en el sector. De acuerdo con sus estimaciones, pasaron de 1.800 unidades a unas 1.000, mientras que calculó que alrededor de 14.000 autos prestan servicios mediante aplicaciones.

"Ha bajado un 70%. Ha quedado un 30% de lo que eran las recaudaciones que se hacían", afirmó al referirse al impacto sobre la actividad. La consecuencia, explicó, es que los choferes deben permanecer más horas arriba de los vehículos para conseguir ingresos similares a los que antes obtenían con menos tiempo de trabajo. "Tenemos que estar casi todo el día en el auto", resumió.

Gómez también cuestionó las condiciones bajo las cuales trabajan los conductores de las plataformas. En ese sentido, mencionó que muchos taxistas y remiseros comenzaron a utilizar aplicaciones para complementar sus ingresos, ante la imposibilidad de sostenerse con una sola modalidad de trabajo.

"Un alquiler de un auto estaba dando arriba de los 60 o 70 mil pesos, más los 20 mil que le echás de combustible. Tenés 80 mil pesos. ¿Y qué te llevás a tu casa?", planteó. Incluso relacionó la extensión de las jornadas laborales con los accidentes de tránsito, al señalar que los choferes muchas veces no alcanzan la recaudación que necesitan para llevar dinero a sus hogares.

El dirigente también advirtió que la diferencia de precios entre taxis y aplicaciones no se mantiene durante todo el día. Explicó que, por el sistema de oferta y demanda, los viajes de Uber pueden encarecerse durante la noche, cuando llueve o hace frío. "Un viernes, si pedís un Uber a las 12 de la noche, te sale más caro que un taxi. Cuando llueve te cobran igual que un taxi o más que un taxi", aseguró.

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