Que el cierre de una campera o pantalón favorito se trabe o se abra por el medio justo cuando estás por salir de casa es un clásico dolor de cabeza. Antes de dar por perdida la prenda o gastar en el cambio del zíper en la mercería, podés aplicar dos trucos mecánicos muy simples para restablecer su funcionamiento.
Caso 1: El cierre está duro o desenganchado (Solución con grafito)
Cuando los dientes de metal o plástico generan demasiada fricción, forzar la corredera solo logrará romper el tirador. El grafito de los lápices negros actúa como un lubricante seco ideal para desbloquear los dientes sin manchar la tela de aceite.
Caso 2: El cierre se abre por abajo (Solución con alicate)
Si subís el carro y los dientes se separan solos, el problema no está en la tira sino en la holgura del carro deslizador, que se ha abierto por el uso continuo.