Las gotas de agua dura dejan marcas blancuzcas de sarro y mineralización en las canillas de la cocina y el baño que son casi imposibles de remover con limpiadores convencionales. Existe un truco viral utilizado por especialistas que utiliza un bollo de papel aluminio para devolver el brillo original a la grifería.
La reacción física que afloja el sarro sin rayar
A diferencia de virutas de acero o fibras duras que desgastan la capa protectora del cromo, el aluminio es un metal más blando que el recubrimiento cromado. Al mojarlo y frotarlo, se produce una microfricción que desintegra los depósitos calcáreos sin dejar un solo rayón en la superficie.
Paso a paso para dejar las canillas deslumbrantes
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Cortar el material: tomá un trozo de papel de aluminio de cocina de unos 20 cm y formá una bola floja.
Humedecer con agua o vinagre: mojá la bola de aluminio en agua tibia (o en vinagre blanco para sarro muy duro).
Frotar suavemente: pasá el bollo sobre las zonas con marcas de agua, la base de la canilla y el pico del filtro.
Enjuagar y secar: retirá los residuos con un paño microfibra seco para fijar el brillo.
Mantenimiento del filtro aireador
Aprovechá la limpieza para desenroscar el filtro del pico de la grifería y sumergirlo durante 10 minutos en un pocillo con vinagre. Esto destapará los diminutos orificios obstruidos por los minerales del agua, devolviéndole toda la presión al chorro.