Los conductores con experiencia suelen guardar en la guantera o en el baúl del vehículo ciertos elementos sencillos que pueden sacarlos de un apuro en la calle. Dentro de esta lista de emergencias, llevar un par de medias de algodón gruesas o de toalla es un truco casero muy valorado por su versatilidad. Este accesorio económico resuelve desde el empañamiento de vidrios hasta la congelación de los limpiaparabrisas.
Un desempañador casero de acción inmediata
Durante las mañanas frías o los días de lluvia intensa, el interior del parabrisas tiende a cubrirse de una película de grasa y vaho. Limpiarlo con la mano desnuda deja marcas de grasa que arruinan la visibilidad nocturna. Colocar la mano dentro de una media de algodón limpia permite frotar el cristal y absorber la humedad de inmediato sin dejar vetas ni pelusas sobre el vidrio.