27 de agosto de 2026 - 18:10

Qué significa ser "hobosexual": el curioso fenómeno que une las relaciones amorosas con la crisis de vivienda

Se trata de una tendencia en aumento donde las personas entablan vínculos afectivos impulsadas, principalmente, por la necesidad de mudarse a la casa de su pareja y resolver problemas habitacionales.

En plena era de las aplicaciones de citas y los vínculos líquidos, un nuevo concepto irrumpe con fuerza en el universo de las relaciones humanas: la "hobosexualidad". Lejos de tratarse de una orientación sexual tradicional, el término describe una tendencia moderna en la que el amor y la vivienda entran en una misma y compleja ecuación económica.

El neologismo surge de la combinación entre la palabra en inglés "homeless" (sin hogar) y "sexual". Hace referencia a aquellas personas que inician relaciones románticas o aceleran la convivencia con el único objetivo real —a veces consciente, a veces inconsciente— de instalarse en la casa de su pareja y resolver así sus propios problemas habitacionales o económicos.

De acuerdo con informes relevados por Fundación Tejido Urbano, un 36,6% de la población argentina vive en hogares de 2 y 3 miembros, es decir, que la mayoría de los argentinos viven en pareja/familia.

Una persona puede estar necesitando estabilidad económica/material y encontrarla dentro de una relación sin engañar al otro. “La gran diferencia entre alguien que es hobosexual y el que no radica en la intención con la que se vincula y en el acuerdo que plantea con su pareja desde el día uno”.

Las señales de alerta: ¿romance genuino o conveniencia?

Con los costos de los alquileres por las nubes y las dificultades económicas que atraviesan las nuevas generaciones, la convivencia temprana se ha vuelto una alternativa atractiva. Sin embargo, en el caso de los "hobosexuales", el enamoramiento suele evaporarse tan rápido como se resolvieron los problemas logísticos de mudanza.

Los especialistas en vínculos advierten sobre ciertas señales típicas de este comportamiento:

Aceleración extrema del vínculo: Proponen mudarse juntos o pasar a convivir casi a diario a las pocas semanas de conocerse.

Resistencia a los gastos propios: Evitan asumir responsabilidades financieras en el hogar (alquiler, servicios, compras del supermercado).

Mudanzas seriales: Suelen repetir este patrón de relación en relación, saltando de casa en casa según las comodidades que les ofrezca cada pareja.

El impacto de la crisis económica en el amor

Los sociólogos señalan que este fenómeno no es más que el reflejo de una época marcada por la inestabilidad habitacional. La falta de acceso a una vivienda propia o a un alquiler accesible empuja a muchos a buscar soluciones afectivas para un problema estrictamente material, desvirtuando el propósito genuino de la convivencia en pareja.

Aunque para algunos puede tratarse de una estrategia de supervivencia ante la crisis, para los expertos en salud mental este tipo de dinámicas suele dejar heridos en el camino, ya que una de las partes utiliza el afecto como moneda de cambio para especular con su comodidad personal.

LAS MAS LEIDAS