El último viernes de la familia de Namit Vyas, un indio de 33 años, prometía ser una jornada de asueto y de decanso por el desierto de Emiratos Árabes. Vyas quiso inmortalizar el día e hizo medio centenar de fotos con su cámara digital. Una de ellas, en la que aparecen su mujer Anita y su hija Illisha de tres años, atemorizó a toda la familia: a la izquierda de la imagen puede verse un fantasma que recuerda una persona en movimiento.

