Como en sus épocas de soldado, Yassine Cheuko debe cumplir una misión cada vez que juega el Inter Miami y es la de custodiar a Lionel Messi. Sea como sea, el estadounidense, que es veterano de las guerras en Irak y Afganistán, hoy cumple su rol de guardaespaldas del mejor futbolista del planeta de forma muy celosa. No deja nada librado al azar. En las instalaciones de la franquicia de la Florida o en cada encuentro de visitante, es la sombra del crack argentino al que tiene en la mira a cada segundo. Una especie de “Terminator” programado para nada ni nadie se le acerque a La Pulga.

