Ayer en el Museo Franklin Rawson, la escultura, como disciplina, sumó un nuevo capítulo en la difusión de la obra de uno de los consagrados como Miguel Ángel Sugo y el inicio de un camino para los nuevos artistas. Fue con la realización del Seminario Regional de Escultura y con la muestra "La escultura como experiencia". La exposición -que podrá visitarse hasta fin de mes- reunió por primera vez en ese espacio cultural a estudiantes de distintos niveles de formación de Talleres de Cerámica y Escultura del Departamento de Artes Visuales de la FFHA, del Central Universitario Mariano Moreno y del Centro Polivalente de Arte. Una marea sub-20 copó el subsuelo del museo. Adolescentes y jóvenes estaban visiblemente contentos y orgullosos de ver sus obras en este contexto; en un montaje profesional, que además por decisión curatorial no se distinguió procedencia, sino que las 55 piezas se instalaron agrupadas por criterios similares, ya fuera por materiales, tamaños o técnicas, pero no instituciones. "Todos los alumnos están integrados en la exhibición , no se podrá identificar cuál tiene mayor o menor formación en la producción, porque los trabajos, de verdad, tiene muy buena calidad", aseguró Emanuel Díaz Ruiz, director del MPBAFR.









