Arte por la Paz: la misión que abraza Elena Hidalgo en homenaje a su hija

Mantiene viva la “magia” de Noelia Ávila -la recordada "chica origami"- con este encuentro que tendrá una nueva edición a partir del lunes 10.

Elena Hidalgo -impulsora de Arte por la paz- sale al patio de su casa por las mañanas y busca el reflejo de la luz entre las hojas del limonero. Allí permanece colgado un móvil que hizo y colgó su hija Noelia Ávila, la recordada "chica origami". Entre grullas plegadas en cartulina y pequeños espejitos, los destellos del sol giran.

Eso, tan simple como bello y simbólico, fue la chispa para transformar la pérdida en un gesto compartido. Fue cuando se detuvo allí que algo se encendió en ella: “Ese espectáculo de luces lo tengo todas las mañanas en casa. Entonces pensé, lo tenemos que compartir con la sociedad, porque es muy hermoso”, relató a DIARIO DE CUYO.

Socióloga, exdocente universitaria y primera mujer profesional en el servicio de extensión rural del INTA en San Juan, Elena dedicó su trayectoria al trabajo sociotécnico, la producción familiar y los vínculos humanos. Sin embargo, tras la partida de Noelia, su vida sumó un nuevo cauce, impulsado por el amor y por las nobles causas que abrazaba su hija.

“Para honrar el legado de Noe”. Así nació Arte por la paz, un encuentro que Elena impulsa y coordina, donde el ancestral arte y ritual del plegado del papel (origami) y las grullas atraviesan distintas disciplinas, desde del arte y la educación, hasta la neurociencia. Ciclo que el lunes próximo, cuando se cumplirá el tercer aniversario de la partida de Noelia a otro plano, comenzará a transitar una nueva edición en San Juan.

“El 10 de agosto celebramos la vida y todo lo bueno que nos inspiró Noelia y que nos sigue inspirando”, expresó.

"La chica origami”

Una de los cuatro hijos del matrimonio Ávila-Hidalgo, Noelia fue una destacada realizadora audiovisual, diseñadora gráfica, docente y hacedora cultural que llevó el arte del origami desde su infancia hasta diferentes ámbitos, a nivel provincial, nacional e internacional. Inspirada en la historia de Sadako Sasaki (sobreviviente de la bomba atómica de Hiroshima, símbolo del movimiento mundial por la paz) y la leyenda de las mil grullas, convirtió el plegado en una herramienta de acción comunitaria.

Noelia,

Noelia, "la chica origami", en el Hiroshima Peace Memorial Museum (Japón)

Apodada "la chica origami", fue pionera en intervenir espacios públicos, encabezó la instalación de “mil grullas por la paz” frente a la Casa Natal de Sarmiento, iniciativa que repitió luego en la Legislatura Provincial y el Auditorio Juan Victoria. Durante la pandemia, dictó 60 clases virtuales gratuitas con especialistas de todo el mundo, entre otras destacadas actividades.

Noelia con dos de sus hermanos y sus padres, en agosto de 1986, en el campus de la Universidad de Michigan (EEUU). Allí es donde Elena hizo una maestría en Ecología Humana, que le valió una beca de la misma institución para el doctorado.

Noelia con dos de sus hermanos y sus padres, en agosto de 1986, en el campus de la Universidad de Michigan (EEUU). Allí es donde Elena hizo una maestría en Ecología Humana, que le valió una beca de la misma institución para el doctorado.

Las grullas de Elena

Tras el deceso de su hija, Elena sintió la necesidad de dar continuidad a su tarea. Pese a haberla acompañado como asistente en los momentos de mayor demanda, el desafío formal de plegar comenzó de manera posterior.

“Yo antes solo la ayudaba cuando ella tenía mucho trabajo. Pero si bien hoy mi terapia, por un lado, es lo que Noe amaba; tiene implícito un deseo que tiene que ver con la convicción de que todos podemos construir una sociedad más humana. Entonces, en función de eso, fue darle continuidad a esta maestra de origami que fue Noe, con una vocación increíble. Y así empecé a aprender, del tutorial de Noe, a hacer las primeras grullas”, relató Elena.

El aprendizaje pronto se convirtió en un proceso de reconexión y descubrimiento de la dimensión profesional y humana de su hija.

“Hay algo que también toma sentido después de Noelia. Yo dije, ¡ay, me perdí muchas clases de Noelia! porque siempre estaba también ocupada en mis actividades. Y lo que me pasa es que advierto que Noelia ha sido una niña mágica. No sé cómo hizo tantas cosas… Y a través de su origami, también sigo admirando y descubriendo a Noelia”.

Arte por la Paz y el símbolo de San Juan

Esta nueva edición del encuentro -del que serán parte especialistas de la Fundación Cultural Argentino Japonesa, el Complejo Ambiental Jardín Japonés, la Asociación Origami Argentina y la Gerencia Operativa de Innovación y Contenidos Educativos del Ministerio de Educación de CABA- contará con un momento particularmente movilizador. El martes 11 de agosto, a las 12:30 h, luego de la clase de cultura y pintura tradicional japonesa que brindará Cristina Ishikawa, se llevará a cabo la inauguración de la instalación artística "1000 Grullas por la Paz", en el Museo de la Historia Urbana (Parque de Mayo).

Es un lugar donde se celebra la vida de Noe, pero también un sitio en donde se celebra la paz y se educa para la paz, a través de esas grullas que significan el símbolo internacional de la paz”, dijo Elena.

Elena enseñando a plegar grullas a estudiantes sanjuaninos, en una edición anterior de Arte por la Paz, en la Dirección de Bibliotecas Populares

Elena enseñando a plegar grullas a estudiantes sanjuaninos, en una edición anterior de Arte por la Paz, en la Dirección de Bibliotecas Populares

El arte sirve como un vehículo para tomar conciencia, para actuar y para promover la convivencia pacífica, no solamente la belleza. La paz es un anhelo, pero también es algo que se puede ir construyendo todos los días, desde lo más pequeño, y nadie puede estar excluido; absolutamente todos podemos hacerlo”, agregó la mamá de Noelia en la previa de este encuentro, que para ella tiene un significado especial.

Es una pequeña devolución a todo lo que ha recibido en la vida y significa también un homenaje a Noe, que nos salpicó a todos con su magia”, concluyó conmovida.

LAS MAS LEIDAS