Este fin de semana, el Hipódromo de San Isidro será testigo de un hito cultural sin precedentes. En el marco de la undécima edición del Lollapalooza Argentina, la música tradicional irrumpirá en el festival más importante del país: Soledad Pastorutti hará su anunciado y esperado debut oficial este sábado 14 de marzo.
Tras el anuncio que generó furor en redes el año pasado, el "Huracán de Arequito" finalmente cumplirá su promesa de llevar las raíces nacionales a un escenario dominado históricamente por el pop, el rock y la electrónica, si bien es cierto que, con los años, el encuentro se ha puesto más ecléctico a nivel de géneros.
"Feliz de llevar nuestro folklore, por primera vez, al Lollapalooza. ¡Ahí nos vemos para cantar, bailar y revolear el poncho juntos!", había expresado la cantante santafesina el año pasado en X, mientras era jurado de La Voz Argentina, marcando el inicio de una nueva era para el género.
Un cruce de generaciones y estilos
La edición 2026, que se desarrolla este viernes 13, sábado 14 y domingo 15, destaca por una grilla que equilibra la vigencia de grandes figuras con la frescura de los nuevos sonidos. Mientras que Paulo Londra se posiciona como uno de los grandes headliners del trap, y bandas con trayectoria como Turf, Massacre y Ratones Paranoicos aportan el ADN del rock nacional, la presencia de "La Sole" rompe todos los moldes.
El debut de Soledad Pastorutti
Con casi 30 años de carrera, la intérprete de clásicos como "Tren del Cielo" y "A Don Ata" se presentará en el Escenario Alternativo, de 18:00 a 19:00 h. Se espera que sea uno de los momentos más emotivos del festival, permitiendo que un público joven y diverso conecte con la identidad argentina a través de su inconfundible voz y su energía arrolladora.
La participación de Soledad no es solo un logro personal, sino un reconocimiento a la música autóctona, que de su mano encuentra su espacio en la vitrina internacional que representa el Lollapalooza.
Así las cosas, este sábado, el Hipódromo no solo vibrará con sintetizadores y guitarras eléctricas; el poncho volverá a agitarse en el aire para hacer historia.