Diego Peretti es uno de los actores más talentosos y versátiles del país y para muestra, basta repasar su trayectoria en televisión, cine y teatro. Ahora, en la piel de un nuevo personaje, está en San Juan, donde presentará -esta noche, en el Teatro Sarmiento- la comedia "El jefe del jefe", junto a Federico D'Elía, y elenco.
— Muy bien, muy contentos con la repercusión que estamos teniendo, ya la obra probó una eficacia muy grande, estando un año y medio en CABA y estamos comprobando que esa eficacia se mantiene en los diferentes lugares donde vamos.
— Además de compartir con Federico, con quien ya se conocen bien ¿Qué te llevó a ser parte de la obra?
— Sí, con Federico nos llevamos muy bien, nos conocimos hace mucho tiempo, es una gran persona, un gran actor. Y la obra me la alcanzó Javier Daulte, con quien ya había trabajado en Los Vecinos de Arriba. Es la adaptación de una película del director de cine danés Lars von Trier, que tiene muchas películas muy provocadoras, y esta comedia, que es la única que hizo, realmente es irreverente, es absurda, y nos gusta mucho realizarla.
— ¿Te desafía en alguna medida?
— Bueno, es un poco absurda, disruptiva en cuanto al lenguaje clásico teatral, la verdad fue una apuesta hacerla porque, al ser una obra de esas características, no sabíamos bien si el espectador la iba a aceptar, y la aceptó. Hubo un boca a boca extraordinario, a mí me resulta muy divertida, Daulte le puso música, hay también dos actrices y dos actores que son extraordinarios, sin ellos sería imposible que la obra tuviera el picante que tiene… Bueno, la verdad que se confabuló todo, es como un puchero de un sabor bastante original.
— Vos y Federico son dos actores muy populares ¿Creés que ese es un plus a la hora de llevar la obra por el país?
— No lo sé, la obra ya tiene un recorrido… Obviamente, que estemos nosotros dos desde ya que aporta algo comunicacional muy fuerte, pero la obra tiene como un peso propio, me parece.
— Verlos juntos dispara el recuerdo de Los Simuladore, ¿a ustedes ya los cansa el tema?
— No, no, ni nos cansa ni nos deja de cansar, es algo que está presente en la gente, que sigue preguntando, lo cual es absolutamente válido, lógico y lo entendemos así, como algo que hicimos, que quedó y quedará por siempre en la memoria de la gente; pero nada más.
— Estás con teatro, mucho cine ¿En dónde te sentís más pez en el agua?
— Bueno, depende más de las historias. Yo me siento cómodo en los dos medios, estoy contento cuando el guion está bueno, el elenco es bueno, la producción es buena, cuando suceden esas cosas, me encanta formar parte. Sí, tienen sus características muy distintas, pero ambos son un grupo de personas que se abocan a contar una historia, cumplen la convención tan linda de una persona que se sienta a ver a algunas personas que hicieron una historia para contar, y eso a mí siempre me gustó. Me gusta formar parte de quienes cuentan historias y a veces formar parte del ritual del espectador, de quien va a recibir ese cuento, pero a mí el cine o el teatro me gustan por igual. Y después de tantos años hay como un oficio aprendido, que eso sale medianamente automático.
— Pero en el teatro tenés un ida y vuelta inmediato con el público, que no pasa en el cine, donde ya entregás un producto terminado…
— Ah, sí, sí, claro. El cine está más ciego con respecto a la respuesta del espectador, sí. La tenés que intuir también, sobre todo en comedias, tenés que intuir en qué momento un espectador o la audiencia puede llegar a reírse y editar en consecuencia, pero es cierto, el cine es un poquito más ciego con respecto a las expectativas de cómo lo reciba el espectador.
—¿Y la tele? Hace tiempo no los vemos en ficción…
— Sí, cambió radicalmente eso. Los cambios son vertiginosos en todo el sistema audiovisual. Ahora, con la inteligencia artificial y todo lo que se viene, los actores nos tenemos que ir aggiornando, digamos, sobre todo en la manera o en la búsqueda de proyectos que nos gusten y que podamos llevar a cabo, porque los caminos son distintos. Las plataformas sustituyen lo que era la televisión, yo qué sé… la era del celular y todo eso va cambiando mucho el patrón audiovisual, pero yo no te sabría decir exactamente a dónde vamos ni si esto tiene larga vida o qué, pero es cierto que la ficción en la tele está un poquito de capa caída en nuestro país. Creo que a partir de la pandemia se dio vuelta el paradigma audiovisual...
—Hace unos días, Juan José Campanella, autor de Se escribe con D, nos decía que, ante estos cambios, el teatro es el que más se ha sostenido ¿Coincidís?
— Sí, sí, sí, el teatro es como un reptil, ¿viste? Pasan las eras y sigue andando. Creo que la cuestión de que sea el actor en carne y hueso, que no dependas tanto de la tecnología, de los costos, de aparatos, hace que se mantenga en el tiempo. De hecho, el teatro occidental es como 20 veces más antiguo que el cine, y bueno, eso quizás esté hablando por sí solo de la característica del arte teatral.
— Bueno, el oficio tiene sus luces y sombras. Hace días sacaste un comunicado sobre el escándalo que envuelve a Hernán Casciari ¿Te sentiste salpicado con todo eso?
— No, no, lo que pongo en Instagram, es todo lo que siento. Esa es mi palabra y no tengo más nada para agregar ni decir, si tuviera lo haría, pero no me surge nada para decir.
— Hubo otros nombres famosos relacionados, que no han hablado. En tu caso, tuviste la necesidad de decir lo tuyo…
— Sí, sí, tomalo así como una necesidad, podría no haberlo hecho, pero lo hice, sí. Si no lo hubiera hecho, también hubiera estado bien, porque es una noticia que va teniendo su propio crecimiento y no me involucra.
La cita en el Teatro Sarmiento
El jefe del jefe
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Dirección: Javier Daulte.
Elenco: Diego Peretti, Federico D'Elía, Juan Isola, Ariadna Asturzzi, Andrea Lovera y Cristian Jensen.
Sinopsis: Un empresario inventa un presidente ficticio para evadir responsabilidades ante sus empleados. Ante la exigencia de unos compradores extranjeros de conocer cara a cara al supuesto líder, contrata a un actor desocupado para encarnarlo, desencadenando un disparatado enredo que expone las apariencias y los mecanismos de poder laboral.
- Día: 22 de octubre
- Hora: 21:00 h
- Lugar: Teatro Sarmiento
- Entradas: desde $65:000 a 70.000 en entradaweb.com.ar