La muerte de Carlos "Indio" Solari generó una profunda conmoción en el ambiente musical argentino y uno de los mensajes más esperados fue el de Eduardo "Skay" Beilinson, su compañero de ruta durante décadas en Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
A través de sus redes sociales, el guitarrista despidió al cantante con una frase breve pero cargada de emoción: “Buen viaje, mi querido amigo”, palabras que rápidamente se viralizaron entre miles de seguidores de la histórica banda.
La despedida adquirió una dimensión especial debido a la compleja relación que mantuvieron ambos músicos desde la separación de Los Redondos en 2001. A pesar de los desencuentros públicos y los años de distanciamiento, en los últimos tiempos habían aparecido gestos de acercamiento que alimentaron la ilusión de los fanáticos.
De hecho, en los últimos años Skay había dejado señales públicas de afecto hacia Solari. Durante un recital llegó a dedicarle un saludo a quien definió como su “querido hermano Indio”, un gesto que fue celebrado por el universo ricotero y que reavivó el recuerdo de la sociedad artística que marcó a generaciones.
La historia entre ambos comenzó en la década de 1970 y dio origen a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, una de las bandas más influyentes y convocantes del rock nacional. Juntos construyeron una obra que trascendió la música y se convirtió en un fenómeno cultural único en la Argentina.
Aunque la separación del grupo derivó en caminos artísticos distintos, tanto Skay como el Indio continuaron siendo figuras centrales de la música argentina. En febrero de este año incluso coincidieron en publicaciones que evocaban la época de Los Redondos, despertando la nostalgia y la emoción de sus seguidores.
Ahora, tras conocerse la muerte de Solari, aquellas diferencias quedaron definitivamente en segundo plano. El mensaje de Skay fue interpretado por miles de fanáticos como una despedida sincera entre dos protagonistas fundamentales de una historia que cambió para siempre el rock argentino.