Hace años que participa en la Feria Internacional de Artesanías, pero muchos más que elabora las delicias que orgullosamente exhibe en su puesto. Es de Jáchal, se llama Josefa Ormeño, pero todos la conocen como Doña Pepa, y ese es el nombre de sus productos, un llamador para quienes transitan por ahí.
Tortitas jachalleras y más
En el pequeño pero muy bien puesto y completo stand ofrece tortitas jachalleras, cuyo secreto, dijo, son los huevos y el licor; tortitas al rescoldo, que cocina en arena y luego raspa; tabletas con arrope de uva, “también bien tradicional de Jáchal” y colaciones de alcayota, por decir algunos de sus clásicos.
“Todas son muy tradicionales” aseguró Doña Pepa, que comparte stand con Alejandra, una de sus hijas, heredera de tradiciones. “Se vende bien, se vende todo, porque es todo fresco. Yo traigo de Jáchal, pero mi hija vive acá y tenemos horno de barro, así que todos los días se hace esto”, aseguró Josefa, quien dijo que sus productos son muy bien recibidos.
Entre ellos, en una de las estanterías, los ojos curiosos podrán incluso “descubrir” uno que ya poco se ve y que varios adultos recordarán con añoranza: el cocho, que prepara con harina de trigo y maíz.
Para locales y visitantes
Pero no solo es el público el que no puede evitar detenerse frente a su tablón, donde cada producto está bien presentado. También los feriantes, especialmente los de otras provincias, se han convertido en sus clientes. Al ser el suyo un producto bien regional, es una novedad para los paladares foráneos, y, entre venta y venta, sus vecinos se hacen una escapadita a lo de Doña Pepa para encargarle algo.
Mientras su hija invita a degustar a las personas que pasan por allí, ella –que ganó el segundo lugar como Emprendedora del sol el año pasado- responde preguntas a quienes se interesan por saber más, secretos que comparte con la misma generosidad con la que les enseñó a las candidatas a Paisana de Jáchal a elaborar algunos de estos productos, que ella aprendió a elaborar con su madre y abuela.
Son los mismos con los que apuntaló el hogar y sacó adelante a sus hijos en épocas de vacas flacas. Amasados que ella misma sigue disfrutando, matecito de por medio. Tortitas, tabletas y también semitas con chicharrones, que hoy no son solo una fuente de ingresos, sino también, de reconocimiento para la ya famosa Doña Pepa, de Jáchal.