A 17 años de su debut en la gran pantalla y a prácticamente dos décadas de su llegada a las librerías, la historia de Stephenie Meyer que transformó la cultura pop vuelve a las salas de cine el jueves 29 de enero, en lo que muchos han llamado “un evento cinemaotgráfico”. Se trata del regreso de CrepúsculoTwilight- y trae una buena noticia para los fans locales, porque San Juan será parte del reestreno nacional (80 salas en total)c, con una versión restaurada y material nunca antes visto. De esta forma, el taquillero romance prohibido buscará revivir sensaciones en los viejos seguidores y cautivar a las nuevas generaciones.

Claro que la propuesta trasciende la mera nostalgia: se trata de una oportunidad para redescubrir, bajo los avances tecnológicos que reinan en la industria, la química entre Bella Swan y Edward Cullen, la dupla encarnada por Kristen Stewart y Robert Pattinson, para quienes este título fue un trampolín al estrellato. Y la alegría no se limitó a la pareja protagónica, puesto que la factoría recaudó más de 400 millones de dólares, redefinió las reglas del género juvenil y prolongó el éxito con secuelas:  Luna NuevaEclipse y Amanecer.

Para los espectadores locales, el reestreno permitirá reactivar una huella emocional que marcó a toda una generación de adolescentes, que revivirá desde las butacas aquella la atmósfera tan especial, la banda sonora melancólica y los debates que el título -¿algo así como Montescos y Capuletos al estilo vampiresco?- instaló en la cultura popular. Y para quienes, alentados por los más apasionados, se prendieron desde las plataformas de streaming, será sin dudas una experiencia casi religiosa ver, por ejemplo, a Bella Swan, cruzar por primera vez el umbral de la escuela de Forks en el formato para el que fue concebida la obra, enriquecida con todos los avances tecnológicos.

La expectativa es alta y los inolvidables vampiros se preparan para eclipsar al fulgurante sol sanjuanino con su gótico y magnético brillo. 

Y mientras esperás el reestreno, te contamos 10 curiosidades del film:

  1.  Robert Pattinson no sabía que iba a audicionar para un romance. Fue a la audición solo porque le gustaba la actuación de Kristen Stewart en Into the Wild. Además, audicionó en la cama de la directora, Catherine Hardwicke, para probar la química entre los protagonistas.

  2.  Pattinson confesó que, para entrar en personaje, trató de imaginar que el olor de Kristen era el de su comida favorita quemada.

  3.  Todos los actores que hacían de vampiros debían usar lentes de contacto pintados a mano. Los Cullen usaban color ámbar (porque son “vegetarianos”), pero cuando tenían hambre, debían cambiarlos por unos negros. Pattinson se quejó varias veces de que le irritaban tanto los ojos que apenas podía ver.

  4. El icónico vestido azul que Bella usa en el baile de graduación al final de la película costó apenas 20 dólares. La producción quería algo que pareciera comprado en una tienda común de un pueblo como Forks.

  5. Stephenie Meyer quería originalmente a Henry Cavill (el último Superman) para el papel de Edward, pero para cuando empezó el rodaje, Cavill ya se veía “demasiado mayor” para aparentar 17 años.

  6. Stephenie Meyer aparece en la primera película. Es la mujer que está sentada en el mostrador del restaurante con una computadora portátil cuando Bella y su padre, Charlie, están cenando.

  7.  Para lograr la piel de diamante de los vampiros bajo el sol, no usaron solo CGI. Aplicaron una mezcla de polvos de mármol y maquillaje brillante sobre los actores para que el efecto fuera más realista antes de retocarlo digitalmente.

  8.  Durante la escena del gimnasio, Kristen Stewart debía ser “torpe”. Sin embargo, la actriz se golpeó de verdad tan fuerte que terminó con un moretón real, lo cual encantó a la directora porque aportaba realismo al personaje de Bella.

  9. Robert Pattinson es músico. Dos de sus canciones, “Never Think” y “Let Me Sign”, forman parte de la banda sonora oficial de la primera película.

  10. La famosa escena donde Edward atrapa la manzana en la cafetería imitando la portada del libro no fue CGI. Les tomó 13 tomas lograr que Pattinson la atrapara exactamente en la posición perfecta.