Leonel Flores, otro jinete sanjuanino que primereó en Jesús María: “Ya cumplí mi sueño de haber llegado acá”
Tal como hizo su amigo Benjamín Costa en basto, el joven jinete -que también está debutando en esta gran liga, con 19 años- logró la mejor marca del domingo pasado, en grupa.
Por primera vez, Leonel Flores representa a San Juan en la Doma de Jesús María.
Luego de un error que le significó no poder anotar en su primera monta y de que el animal que le tocó en la segunda jornada lo bajara a poco de andar, el muchacho superó el mal trago. Se sacudió la pilcha, enfocó su mente y fue por la revancha. “Y se me dio”, dijo Leonel Flores a DIARIO DE CUYO, pleno y un dejo de alivio. Se trata del jinete sanjuanino que ayer domingo, 11 de enero, hizo la mejor monta de la jornada, en la categoría grupa. Fue la misma conquista que poco antes había logrado su amigo Benjamín Costa, también de 19 años, en basto. Y con esto, ya son dos los embajadores locales que, en su debut en el Festival de Doma y Folclore de Jesús María, han puesto su nombre entre las primeras marcas de este gran ruedo federal, que celebra su edición número 60. Pero además, junto a los puntos que también viene sumando Rodrigo Sandovares en clina, los tres jinetes locales llevaron a San Juan al segundo puesto de las generales, con el acumulado hasta el momento. Todavía falta, sí, hay que transitar un desafiante tramo con montas diarias hasta el 18 de enero, pero no deja de ser una conquista, un disfrute y un alegrón para la delegación, para la Federación Gaucha Sanjuanina y para la provincia toda.
“Estoy muy contento. Es complicado el sorteo, hay muchos caballos muy buenos, así que… Pero bueno, me tocó una yegua linda, buena, tuve suerte y se me dio. Por ahí va todo en la suerte con los caballos que te tocan”, contó Leonel tras su gran performance en La Carpincha, de Juan Arzuaga, que también tiene su cartel.
“Yo no la conocía, pero varios me decían que era hija de un caballo muy bueno. Y anoche, cuando fui a montar, el padre de esa yegua salió del palo dos”, agregó quien, que con esa performance, se aseguró uno de los premios en efectivo que cada noche se entregan a los mejores jinetes.
Como suele suceder en esta arena, Leonel también se crió entre caballos, ya que su abuelo -Don Segundo Flores, quien lo acompañó a Jesús María- tenía hasta hace poco la tropilla La Bienvenida; y su padre, Daniel Flores, también jineteaba.
“Ellos están muy contentos conmigo, desde la casa me apoyan mucho también, así que muy contento estoy con eso”, confesó Leonel, cuya novia llegará mañana a Jesús María para alentarlo.
En su tercera monta dentro del Festival, Leonel Flores pudo superar las corcoveadas de La Carpincha y se quedó con el primer puesto de esa jornada.
Más allá de la satisfacción personal que implicó esta tercera monta para él, “lo importante, sobre todo, es sumar puntos para no quedar abajo”, marcó.
“Por ahora voy bien, aunque en la primera noche no tuve suerte. Sin querer toqué al caballo con la mano, así que me dieron cero”, lamentó el joven que dos veces compitió en la provincia para entrar a Jesús María y fue la segunda -el año pasado- cuando clasificó. “Me bajoneé un poco nomás, pero después mis compañeros me ayudaron y también mucha gente que me mandaba mensajes, así que con eso pudimos levantar”, confesó. “En la segunda me tocó una yegua muy, muy mala y me bajó, la verdad. Esa era muy difícil”, apuntó el sanjuanino. La tercera fue la vencida: “Sí, esta yegua era muy buena, así que nos pudimos quedar. Ahora Dios quiera que podamos seguir sumando también”, acotó Flores, que ya ha participado de otras jineteadas fuera de San Juan (Mendoza, Río Negro, entre otras provincias), aunque reconoció que estar en esta competencia es como haber llegado a “La Meca”.
“Me puse muy contento cuando quedé clasificado, capaz que ni caía todavía. Sí cuando ya llegamos acá, ahí sí, porque como que pasó todo muy rápido. Para mí es un sueño. Yo ya cumplí mi sueño de haber llegado acá”, se conmovió.
¿Qué expectativas tiene de aquí en más? “Ojalá que siga así como vengo… Realmente dejo todo en manos de Dios”, expresó Leonel, quien se preparó para este momento saliendo a correr, entrenando en el gimnasio y montando, incluso a pelo, los caballos de la tropilla de “Tato” Costa, papá de Benjamín.
“Yo no sé qué irá a pasar, pero Dios quiera que nos vaya bien y que podamos sumar y volver”, se ilusiona Flores, con la fe puesta en el equipo. “Estamos muy contentos de estar acá”, repitió el jinete, un enamorado de lo que hace y quien en dos palabras definió el crucial momento de la campanada: “pura adrenalina”.