A pocos días de la llegada de León XIV al país, Luciano Pereyra habló de la actuación que tendrá frente al pontífice y protagonizó un cruce divertido con Mario Pergolini, que terminó con el cantante preguntándole al conductor, entre risas, qué problema tenía con su música.
Pereyra adelantó que, a diferencia de otras ocasiones, esta vez tendrá espacio para interpretar tres o cuatro temas. La referencia inevitable fue su experiencia anterior ante un papa: en el Jubileo del año 2000, en la Universidad de Tor Vergata, en Roma, cantó para Juan Pablo II, pero solo pudo hacerlo con una canción, “Solo le pido a Dios”, de León Gieco.
Consultado sobre si ya había elegido con cuidado el repertorio, primero dijo que no, pero enseguida bromeó con que lo había pensado muchísimo y que, con la respuesta, había esquivado la pregunta.
Fue ahí cuando Pergolini empezó a tomarle el pelo: le propuso que le cantara al Papa uno de sus temas más recientes y se puso a leer en voz alta parte de la letra, sugiriendo que describía a alguien en busca de una señal. Además, remarcó que una de las frases podía interpretarse de manera más seria de lo que parecía.
Pereyra no se quedó callado y le preguntó si de verdad se iba a enojar por una canción. El conductor respondió con otra broma sobre el tono de la charla, diciendo que no tenía tiempo para pelearse.
El debate siguió por un detalle de la letra: si un beso podía darse en la mano. El cantante terminó dándole la razón y contó que, efectivamente, había besado la mano de Evelyn Botto, que participó del intercambio.
Hacia el final, Pergolini le pidió que cantara otra de sus canciones, que definió como su favorita de Pereyra, y le preguntó si la había grabado con Q’Lokura. El cantante respondió que no quería interpretarla en ese momento.