Samuel “Chiche” Gelblung murió este miércoles a los 82 años, luego de atravesar en los últimos meses distintos problemas de salud que habían obligado a internarlo en varias oportunidades. La noticia fue confirmada este 9 de septiembre y generó una fuerte repercusión en el ambiente periodístico y televisivo argentino.
Una extensa trayectoria en los medios
Gelblung nació el 7 de febrero de 1944 y construyó una extensa carrera en el periodismo gráfico, la radio y la televisión. A lo largo de más de cinco décadas se convirtió en una de las figuras más reconocidas y también polémicas de los medios argentinos.
Su carrera comenzó en el periodismo gráfico y tuvo un paso destacado por revistas como Gente y La Semana. Con el tiempo desembarcó en la radio y la televisión, donde desarrolló un estilo propio, caracterizado por entrevistas, investigaciones y una mirada directa sobre la actualidad.
Uno de sus ciclos más recordados fue “Memoria”, programa que condujo durante varios años y que se convirtió en uno de los espacios que marcaron su trayectoria televisiva.
También estuvo al frente de programas como “Edición Chiche”, “70.20.10”, “Chiche en vivo” y participó de diferentes ciclos de actualidad y espectáculos.
Sus últimos meses y los problemas de salud
La salud de Gelblung había generado preocupación durante 2026. En abril sufrió una descompensación que derivó en una intervención médica y la colocación de dos stents. Posteriormente recibió el alta y regresó rápidamente a sus actividades laborales, pese a las recomendaciones de reposo.
En mayo volvió a ser internado en terapia intensiva para controles y seguimiento de las complicaciones que había presentado después de aquella intervención.
A comienzos de septiembre, Gelblung volvió a ser hospitalizado en el Sanatorio Mater Dei de Buenos Aires, una situación que volvió a encender las alarmas sobre su estado de salud.
Finalmente, este miércoles se conoció la noticia de su muerte.
El periodista que decía querer vivir 200 años
Gelblung fue una figura singular del periodismo argentino. A lo largo de su carrera cultivó un personaje público que combinaba provocación, humor y una enorme pasión por el trabajo.
Entre sus particulares deseos estaba el de llegar a vivir 200 años y viajar a la Luna, una expresión que reflejaba su personalidad inquieta y su permanente búsqueda de nuevos desafíos.
Su muerte marca el final de una extensa trayectoria en los medios argentinos, donde durante décadas fue protagonista de la radio, la televisión y el periodismo gráfico.