El próximo 20 de septiembre, la Sala Auditorio del Museo Franklin Rawson recibirá a Nicolás Fernández Miranda con su propuesta “Hackeá tu cerebro”. Especialista en Neurociencia y conferencista fuera de lo común, busca compartir con el público herramientas que puedan ayudarlo en su vida diaria.
Ex contador, al menos en ejercicio de esa profesión, “Nico” dejó esa labor para convertirse en Magíster en Neurociencias y mentor de rendimiento. Especialista en neurociencia aplicada, hábitos y productividad, hoy trasciende como fundador del Instituto de Productividad, conferencista TEDx y autor del exitoso libro "Hackea tu cerebro", base de su tour de charlas por el país.
Con más de un millón de seguidores en sus plataformas digitales, hace unos años trasladó con éxito sus conocimientos al formato escénico. A través del humor, testimonios y herramientas prácticas, aborda problemáticas cotidianas como la procrastinación o la adicción a las pantallas. Lejos de las recetas mágicas, intenta desmontar los mecanismos invisibles que condicionan a las personas y las ayuda a reflexionar sobre cómo trabajan, viven y se vinculan.
— Te contesto con un paralelismo. Cualquier persona que corre tiene una noción, aunque sea livianita, de qué debería comer, cómo debería descansar, cómo debería alongar para tener un rendimiento deportivo. Todos nosotros necesitamos tener un rendimiento cognitivo y sin embargo no tenemos la idea de cómo funciona el cerebro, la herramienta que hace que lleguemos o no lleguemos. Eso es lo que voy a enseñar. Van a ir a divertirse, a entender cómo funciona el cerebro y sobre todo y más importante para mí, a llevarse herramientas concretas.
— ¿Tiemblan los profesionales de la salud mental?
— (Risas) No, yo trabajo con muchos psicólogos y muchas de las cosas de lo que comunico están realizadas en conjunto con ellos. En todo caso, tiemblan los chantas que venden soluciones sencillas, mágicas. La vida es compleja y por eso enseño herramientas que le sirven tanto a un joven de 20 años como a una madre de 35 o a un jubilado de 60.
—Han existido muchos gurúes prometiendo "la felicidad". ¿Qué te diferencia de ellos?
— Qué linda pregunta. Primero que yo soy profesional en ciencias económicas, tengo 35 años, me recibí, hice un doctorado, tenía mi estudio contable, tenía una pizzería, tenía cien mil millones de responsabilidades encima. Y tengo diplomaturas y maestría en neurociencia, por lo cual hablo desde la experiencia y desde la formación académica. Lo primero que me separa de un gurú es que no soy un gurú, soy una persona muy formada, con muchas ganas de comunicar, un profesional que viene a brindar valor. Tengo un instituto que se llama Instituto de Productividad que es el único de habla hispana avalado por una universidad, que tiene un comité académico, hay profesionales detrás que validan lo que yo comunico. No es que te digo “che, vibrá en abundancia” …
—“Neurociencia” es un término frecuente hoy ¿Cómo saber que la neurociencia aplicada no es otra moda pasajera?
— Qué va a pasar en el futuro, no lo podría decir. Lo que sí puedo decir es que lo que yo divulgo son herramientas basadas en ciencia, no en “esto se puso viral”. Es cierto que hoy le pones neuro delante de algo y hay una catarata de humo increíble, hay neuromarketing, neuromilanesas, neuroamistades, neuromontones de cosas. Hoy cualquier flaco le pide a chat GPT un relay sobre el impacto de la nicotina en el cerebro, se manda y se hace viral… Pero, ¿hubo una investigación? ¿Cuáles son las condiciones de esa investigación? ¿Cuál fue la población? ¿Es experimental? ¿Es observacional? ¿Cuáles son las limitaciones de la hipótesis? Ese tipo de cosas yo las puedo responder.
— Hablando de viral, vos también te has convertido en un fenómeno viral, con cientos de miles de seguidores ¿Cómo te llevas con eso?
— Yo soy un instrumento para el cambio, yo estoy para ayudar, y esa disposición la voy a tener mañana en el escenario, en las redes o si nos cruzamos en la calle. Después, si soy conocido o no soy conocido, si tengo seguidores o no tengo seguidores, es una consecuencia, no es un objetivo. Además, no se nota, pero esto es un trabajo de un equipo gigante, detrás de mi cara de Flanders hay 33 personas.
— Que seas viral, que te siga un millón de personas refleja algo ¿Qué lectura hacés?
— Estamos en una época en la cual estamos “infoxicados”, es decir, hay un montón de información en redes, y a veces esa información es contradictoria. Y creo que por ahí las personas están buscando, un criterio curado, estudiado. Me gustaría creer que eligen seguirme porque dicen “capaz que alguna herramienta me puede dejar”. Espero que así sea.
— Redes, IA… ¿Pro o contra?
— Sin dudas, una herramienta, la única diferencia es si aprendemos a utilizarla o no.
— Tengo entendido que tu primera conferencia fue en San Juan, aunque sobre otros temas…
— Sí, tengo un recuerdo relindo, fue la primera vez que alguien me invitó a dar una conferencia y que me pagaron, lo cual era un sueño de toda la vida, como docente, como profesional. Fue en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, para la Comisión de Jóvenes Profesionales del Congreso de Ciencias Económicas.
—En aquel momento fue para contadores, ahora será para la comunidad toda. ¿Qué pasó en el medio?
— Decir, “che, me dedico full time a las ciencias económicas, o me dedico full time a divulgar neurociencia”, más que un volantazo fue algo que fue virando de a poco. Llegó un momento que me dije “¿cuál es el impacto multiplicador que puede tener esto?” Yo lo que estoy buscando es ayudar a la vida de los demás, aportar mi granito de arena. Y primero fue aportar a mi vida, porque también llegué a un punto en el que me requemé, tenía 15 kilos más, me bajaba pastillas por el dolor de cabeza como si fueran pochoclos. Y entonces dije “si yo pude aplicar estas herramientas en mí ¿por qué no ayudar a los demás?”. Ahí empezó un cambio que fue muy gradual. En el medio hubo muchísimo laburo, de mucha gente y personas que me apoyaron; así que nada, soy producto de toda esa cadena de favores.
— ¿Descubriste que tu misión era esa, ayudar?
— Sí, sí. Me fascina enseñar algo que sé que te sirve. Soy un instrumento para que vos puedas crecer, y cuando vos creces, crece todo tu entorno. Pero, insisto, no es mérito mío. Es un trabajo en equipo. Yo soy un agente más en un mundo muy complejo.
La cita en el Museo Franklin Rawson
Hackeá tu cerebro -Nico Fernández Miranda
- Día: domingo 20 de septiembre
- Hora: 20:00 h
- Lugar: Sala Auditorio del Museo de Bellas Artes Franklin Rawson
- Entradas: $42.000 en Entradaweb