Lali Espósito publicó este domingo las primeras fotos oficiales de su casamiento con Pedro Rosemblat, realizado el sábado 31 de octubre en una casona de San Telmo. Las imágenes llegaron acompañadas de un mensaje en el que la artista dijo que fueron “inmensamente felices”, agradeció a quienes celebraron con ellos y a los que les enviaron cariño a la distancia.
La serie recorre distintos momentos de la jornada. En una de las postales, la pareja posa de la mano frente a un ventanal con estructura de hierro. Lali lució un vestido satinado de breteles finos y espalda descubierta, con un largo velo de encaje, mientras que Rosemblat eligió un traje beige cruzado con una rosa negra en la solapa.
Otras fotos los muestran abrazados y sonrientes bajo un dosel de tul y encaje que enmarcó la ceremonia, rodeados de setos recortados y columnas de piedra. También hay imágenes de la firma del acta, con ambos haciendo gestos de sorpresa frente a una pequeña mesa redonda, y de los novios bailando bajo el mismo dosel, con el ramo en la mano de la novia.
El festejo continuó puertas adentro, en un salón de paredes antiguas con pintura descascarada y mobiliario clásico. Dos imágenes fueron de las más compartidas por los seguidores: en una, Lali aparece sobre los hombros de Rosemblat sirviendo espumante en una torre de copas; en la otra, corta una torta de varios pisos cubierta de volados color crema, también desde las alturas. En ambas, los dos llevan anteojos de sol, a pesar de la penumbra del lugar.
La boda se hizo con un fuerte operativo de seguridad y con muy pocos datos filtrados mientras ocurría. Hasta la difusión de estas fotos, la única imagen conocida era una toma aérea de un vecino de la zona, que mostraba a la pareja en el patio de la casona. La decisión de mantener el evento lejos de la exposición contrastó con la repercusión que generó cuando se conocieron los primeros detalles.
Uno de los datos que más curiosidad despertó fue quién casó a la pareja: el actor y politólogo Martín Rechimuzzi, amigo cercano de ambos, quien lo reveló en sus propias redes. Contó que fue un honor haberlos casado y compartió una foto con su traje gris de tres piezas, con corbata oscura estampada, un boutonnière floral en la solapa y anteojos de sol.
El lugar elegido combinó un patio exterior, escenario de la ceremonia, con un salón interior, donde se hizo la fiesta. La propiedad, de fuerte carga histórica, reforzó la estética íntima y despojada que buscaron los novios, lejos de los salones tradicionales.