Llegó a Berlín, Alemania, el 1 de agosto de 2021, tras audicionar y ser admitida por la Escuela Estatal de Ballet de Berlín. Cinco años después, la bailarina sanjuanina Valentina Kuchen finalizó la carrera y pronto comenzará a transitar su vida profesional, contratada por el Theater Hof.
“El 19 de junio presenté mi examen final de graduación en la Staatliche Ballettschule Berlin, y fue un momento verdaderamente único y emotivo.
Todavía recuerdo mi firme decisión de venir a Alemania a estudiar. También recuerdo a mis padres haciendo todo lo posible para apoyarme y hacer realidad este sueño.
Es increíble pensar que cinco años han pasado tan rápido. Durante este tiempo, aprendí muchísimo, no solo como bailarina, sino también como persona (…) Al cerrar este importante capítulo de mi vida, lo hago con el corazón lleno de gratitud y entusiasmo por todo lo que me depara el futuro”, escribió en sus redes la joven artista que se inició en los estudios Odette y Studio Uno de San Juan, y que a los 13 años ingresó al Instituto Superior de Arte del Teatro Colón. De este tránsito, de cómo lo vivió y de lo que viene, dialogó con DIARIO DE CUYO.
Valentina Kuchen, bailarina sanjuanina que brilla en Europa (Foto Dean Barucija)
“Sinceramente, cuando empecé a hacer audiciones para ingresar a una escuela en Alemania, nunca pensé que realmente fuera posible. Simplemente decidí intentarlo”, dijo la joven artista, para quien “adaptarme al sistema alemán con apenas 16 años recién cumplidos fue una gran experiencia de vida, que me ayudó a desarrollar herramientas para adaptarme con mayor facilidad a otros lugares y situaciones a lo largo de los años”.
“Algo que me resultó muy útil fue aprender las bases del alemán y del inglés antes de viajar, ya que no tenía conocimientos de ninguno de los dos idiomas”, reconoció, no sin subrayar el apoyo familiar, que ha sido fundamental en todo este tiempo. “Todo lo que logré es también un logro de mi familia, porque sin el apoyo de mis padres y de mi hermana nada de esto habría sido posible. Ellos siempre creyeron en mí y estuvieron presentes en cada paso del camino”, expresó la bailarina, para quién “lo más difícil” de sobrellevar fue la distancia.
“Alemania está muy lejos de Argentina y, hasta el día de hoy, sigo extrañando muchísimo a mi familia, a mis amigos y a mis perros. Eso fue lo más duro; todo lo demás se aprende y, con el tiempo, uno logra adaptarse”, dijo.
Un título que corona el esfuerzo
Consultada sobre las diferencias que encontró en su formación argentina y alemana, Valentina fue clara: “Siendo sincera, entre las escuelas estatales no encontré grandes diferencias en cuanto al nivel de formación. Lo que sí me brindó la experiencia en Berlín fue la posibilidad de convivir con personas de distintas culturas y tradiciones, algo que enriqueció muchísimo mi crecimiento personal y profesional», explicó.
A su vez, valoró la proyección internacional que obtuvo en la Staatliche Ballettschule: “Gracias a mi experiencia en Berlín hoy hablo cuatro idiomas. Además, pude construir una amplia red de contactos con bailarines, profesores y directores de compañías de diferentes partes del mundo, algo que considero muy valioso para mi carrera”.
En la Staatliche Ballettschule Berlin, donde inició sus estudios en 2021 y completó su carrera hace poco más de un mes (Foto Carlos Quezada)
El paso por la institución alemana -un proceso largo, pero que a su vez sintió que “pasó muy rápido”- estuvo colmado de exigencias, pero también de grandes satisfacciones. Por un lado, "la escuela contaba con excelentes instalaciones, amplios estudios de ballet, fisioterapia semanal totalmente gratuita, profesores internacionales altamente capacitados". Pero, sobre todo, “la escuela me brindó la oportunidad de trabajar con coreógrafos de reconocimiento internacional y de participar en numerosas producciones, entre ellas Paquita y Giselle. También tuve la posibilidad de interpretar papeles solistas en obras de Arshak Ghalumyan y en Echad Mi Yodea, de Ohad Naharin", detalló Kuchen, que pudo bailar en importantes teatros, como la Deutsche Oper Berlin y la Staatsoper Berlin.
Todo este recorrido culminó felizmente con la obtención de su diploma oficial acreditado por el gobierno alemán: “Me gradué con la titulación oficial de bailarina de escena reconocida por el Estado alemán (Abschluss als staatlich anerkannte Bühnentänzerin)”, celebró la sanjuanina.
Futuro en Europa
Sobre las convicciones que la sostuvieron en los momentos más complejos de la carrera, Valentina remarcó que “lo que me da fuerzas para seguir alcanzando mis objetivos es el enorme amor que siento por la danza, el apoyo incondicional de mi familia y la perseverancia para seguir adelante, incluso cuando las cosas no salen como uno espera o cuando recibe un ‘no’ por respuesta”.
Justamente, ese amor y esa perseverancia le permitieron, finalmente, alcanzar su recompensa: el comienzo de su primer contrato profesional en un teatro estatal alemán.
“Este año, además de graduarme, atravesé una intensa temporada de audiciones en distintos países de Europa. Como resultado, recibí dos propuestas de trabajo y finalmente decidí aceptar un contrato en el Theater Hof, un teatro estatal de Alemania. A partir de septiembre comenzaré a trabajar allí como bailarina profesional, integrando el cuerpo de baile y también interpretando roles solistas", adelantó. "Estoy muy feliz y entusiasmada por comenzar esta nueva etapa de mi vida, seguir creciendo como artista y aprovechar todas las oportunidades que esta experiencia me pueda brindar”, sumó Valentina, expectante con este nuevo telón que se abre, y sin olvidar sus raíces.
La bailarina sanjuanina ha tenido la oportunidad de bailar en importantes teatros, como la Deutsche Oper Berlin y la Staatsoper Berlin (Foto Dean Barucija)
“Por ahora, mi intención es aprovechar esta experiencia en Alemania y seguir formándome tanto artística como personalmente. Al mismo tiempo, me encantaría volver a Argentina en algún momento. Es mi país, mi casa y donde comenzó todo este camino, así que siempre voy a sentir un vínculo muy especial con Argentina. No sé exactamente cuándo será, pero me gustaría que, en el futuro, nuestros caminos vuelvan a encontrarse”, concluyó.