Después de más de dos años de disputas, Wanda Nara y Mauro Icardi quedaron oficialmente divorciados. El Tribunal de Milán resolvió disolver el matrimonio y puso fin al vínculo legal entre la conductora y el futbolista, quienes habían formalizado su separación en julio de 2024. Tras conocerse la sentencia, el delantero compartió su reacción en redes sociales y aseguró que comienza una nueva etapa en su vida.
La resolución judicial también rechazó los principales reclamos económicos que había planteado Nara durante el proceso. Según informó Icardi, la Justicia italiana desestimó el pedido de 250.000 euros mensuales de manutención y tampoco reconoció una pensión compensatoria por el divorcio. El jugador difundió los detalles del fallo a través de una publicación en sus historias de Instagram.
Uno de los puntos centrales de la sentencia fue el argumento de Wanda sobre su carrera profesional. La empresaria había sostenido que, durante el matrimonio, debió resignar parte de su actividad artística para atender las exigencias de la vida familiar y la crianza de sus dos hijas. Sin embargo, el tribunal consideró que ese planteo no había sido probado y señaló que su notoriedad pública se había expandido durante su relación con el futbolista, quien entonces jugaba en el Inter de Milán.
Icardi también destacó que la resolución ordenó que Nara reintegre dos tercios de las costas judiciales. Al explicar por qué había elegido tramitar el divorcio en Italia, el delantero sostuvo que buscaba que los reclamos económicos fueran analizados y resueltos por la Justicia de ese país.
A través de sus redes sociales, el futbolista celebró el resultado del proceso con un mensaje contundente: “Hoy celebro esta sentencia y el comienzo de una nueva etapa. Hay motivos para brindar”.
De todos modos, el cierre del divorcio no significa que hayan terminado todas las disputas judiciales entre ambos. Según explicó Icardi, continúa en Milán otro expediente en el que solicitó que se declare nula la transferencia de determinados inmuebles de su patrimonio y se disponga su restitución.
Así, aunque el vínculo matrimonial quedó disuelto formalmente, las diferencias económicas y patrimoniales entre Wanda Nara y Mauro Icardi todavía tienen cuestiones pendientes en la Justicia italiana.