Noruega y Francia se cruzan el 26 de junio de 2026 en uno de esos partidos que, aunque llega con las dos selecciones ya clasificadas, todavía tiene mucho por resolver. El liderato del Grupo I está en juego y eso cambia el tono del encuentro: no será solo un trámite, sino una prueba real para medir qué equipo llega mejor parado a la siguiente ronda.
Francia llega con autoridad. Primero venció 3-1 a Senegal, en un debut en el que mostró oficio, pegada y control en los momentos clave. Después fue todavía más contundente ante Iraq, al que superó 3-0 para confirmar su favoritismo en la zona. Con dos triunfos, buen funcionamiento y una diferencia de gol favorable, el equipo francés aparece como el rival a vencer.
Noruega, sin embargo, también llega con argumentos. En su primer partido goleó 4-1 a Iraq, dejando claro que tiene poder ofensivo y no llegó al grupo para ser comparsa. Luego sufrió más ante Senegal, pero sacó adelante un 3-2 que le dio clasificación y confianza. Por eso, el duelo ante Francia será su examen más serio: una oportunidad para demostrar que puede competir de tú a tú contra una potencia.