Buenos Aires, 12 de septiembre.- El niño de Indonesia que se hizo mundialmente conocido por tener una fuerte adicción al cigarrillo a los dos años finalmente logró dejar el vicio, pero tal parece que tiene amenazados a sus padres con retomarlo si no le compran juguetes.
Las autoridades indonesias lograron que el pequeño, que hoy tiene cuatro años, haga terapia para dejar de fumar. Sin embargo, el daño ya estaba hecho: había disminuido su masa cerebral y sus piernas eran demasiado débiles para sostenerlo.
Sin embargo, hoy en día se ve mucho más saludable aunque excedido de peso, algo común en las personas que sufren ansiedad al dejar el vicio. Pero lo más llamativo del caso es que Ardi no perdió su ímpetu demandante: según su madre, los tiene amenazados con que si no recibe los juguetes que desea, según el sitio inglés Daily Mail.