Buenos Aires, 28 de mayo.- Primero confundió la localización de su ciudad natal, Hamburgo, con Berlín. Entonces la docente la invitó a señalar la capital. Y Merkel apuntó bien lejos, dudando: "Berlín debería estar aquí, ¿no? ¿O aquí? No, ¿y esto qué es?". "Es Rusia", le dijo la profesora. Y mientras estallaban las carcajadas de los estudiantes, la canciller replicaba, con genuina sorpresa: "¿Qué? ¿Rusia? ¿Tan cerca?".

