El gobierno chileno calificó de “inaceptable” un instructivo del Ejército, que desecha el enrolamiento de homosexuales, personas con problemas socioeconómicos, consumidores de drogas y testigos de Jehová, y ordenó la revisión de las normas internas de la fuerza.
La directiva “es frontalmente opuesta a la política del Gobierno y también contradictoria con la propia doctrina institucional del Ejército, que prohíbe toda norma que establezca criterios de discriminación”, indicó en comunicado del ministro de Defensa, el presidenciable Andrés Allamand, según informó la agencia de noticias DPA el viernes pasado.
El instructivo, difundido por la prensa en la noche del viernes pasado, estipula que los ingresados al Ejército deben ser “ciudadanos más idóneos moral e intelectualmente capacitados, debiendo excluir aquellos que presenten problemas de salud física, mental, socioeconómica, delictuales, consumidores de drogas, homosexuales, objetores de conciencia y testigos de Jehová”.
El documento, emitido el 20 de febrero, lleva la firma del general de la Primera División del Ejército, Cristián Chateau, quien argumentó que el oficio crea “ciertas disposiciones de seguridad” para realizar los procesos de selección. Allamand ordenó la revisión de todas las normas internas del Ejército para eliminar cualquier indicación que se oponga a la Ley Antidiscriminación, promulgada en julio.