Buenos Aires, 12 de septiembre.- Sólo si las vemos de frente o de perfil se aprecia que están embarazadas, por el volumen de la panza. Pero el resto de su cuerpo está extremadamente delgado. Y no estamos hablando de mujeres que por su constitución son delgadas y se siguen manteniendo así durante el embarazo. Se trata de un estado obsesivo, enfermizo, que hace que las futuras madres hagan cualquier cosa por mantenerse delgadas, poniendo en riesgo su salud y la del bebé.

