Buenos Aires, 26 de agosto.- Investigadores canadienses han encontrado evidencias de que, a medida que envejecemos, nuestro cerebro aprende mejor de los errores que de los aciertos. En un estudio publicado en la revista Psychology and Aging, los investigadores afirman que cuando los adultos están aprendido material conceptual, pueden establecer mejores relaciones entre los errores y la información correcta, lo que les ayuda a recordar.

