Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, al menos 236.500 personas murieron, la mayoría de ellas civiles, en incidentes directamente relacionados con la “guerra contra el terrorismo” iniciada por los Estados Unidos en Irak y Afganistán en respuesta al ataque, según el estudio actualizado realizado por el Instituto Watson para Estudios Internacionales en Rhode Island.
El reporte del instituto estadounidense señaló además que el conflicto bélico causó un incremento de la deuda nacional de ese país en al menos 2,7 billones de euros. Con respecto a las cifras de víctimas mortales, actualizadas al pasado 4 de septiembre, se estima que un mínimo de 236.000 personas murieron mientras que el máximo ronda en 261.700.
