Luiz Inácio Lula da Silva es un "un hombre cabal y tenaz", en opinión del jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien declara una "profunda admiración" por el presidente de Brasil.
Luiz Inácio Lula da Silva es un "un hombre cabal y tenaz", en opinión del jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien declara una "profunda admiración" por el presidente de Brasil.
Estos son algunos de los rasgos del mandatario brasileño incluidos en un perfil dibujado por el presidente del Gobierno español para un suplemento especial del diario "El País", que ayer adelantó en su edición digital y que será publicado mañana.
Elegido por el diario como personaje del año 2009, Lula da Silva encabeza "Los cien del año". Hombres y mujeres iberoamericanos que han marcado el año que ahora acaba.
El encargado de trazar la semblanza del presidente brasileño ha sido Rodríguez Zapatero, quien recordó los modestos orígenes de Lula. "Brasil, en apenas 16 años, ha dejado de ser el país de un futuro que nunca llegaba para convertirse en una formidable realidad, con un brillante porvenir y una proyección global y regional cada vez más relevante", dijo el español.
El jefe del Gobierno español considera que Brasil "es uno de los países emergentes que cuenta con una democracia consolidada, y está llamado a desempeñar en las décadas siguientes un creciente liderazgo político y económico en el mundo".
Y opina que "Lula tiene el inmenso mérito de haber unido a la sociedad brasileña en torno a una reforma tan ambiciosa como tranquila. Está sabiendo, sobre todo, afrontar los retos de la desigualdad, la pobreza y la violencia".
Añade que "como consecuencia de ello, su liderazgo goza hoy en Brasil de respaldo mayoritario, pero mucho más importante aún es la irreversible aceptación social de que todos los brasileños tienen derecho a la dignidad y la autoestima, por medio del trabajo, la educación y la salud".
Rodríguez Zapatero define a Lula da Silva como un "hombre honesto, convertido en una referencia inexcusable para la izquierda del continente americano".
Recordando la cita del pasado octubre en Copenhague cuando se eligió la sede de los Juegos Olímpicos de 2016, Zapatero dijo que "Lula lloraba de felicidad, como un niño grande, porque Río de Janeiro acababa de ser elegida ciudad organizadora de los Juegos Olímpicos de 2016. La euforia que le inundaba no le impidió tener el temple necesario para venir a consolarme porque Madrid no había sido elegida y fundirnos en un abrazo", recuerda.