Al menos cuatro muertos, entre ellos un policía español, es el balance que dejó un ataque coordinado lanzado ayer por los talibanes contra una casa de huéspedes extranjera en las cercanías de la embajada de España en Kabul, en un acción que continuaba cuando ya era de noche en Afganistán.
El ataque, perpetrado en un área de alta seguridad que alberga diversas misiones diplomáticas extranjeras y edificios gubernamentales, comenzó con una explosión a la que siguió un asalto y un enfrentamiento de los talibanes con las fuerzas de seguridad. Un coche bomba explotó sobre las 18 (hora local) en las inmediaciones de la embajada española, hiriendo al menos a nueve afganos, según informó la Policía de Kabul, citada por la agencia de noticias EFE.
Tras la detonación, un grupo de insurgentes penetró en la casa de huéspedes, lo que provocó un tiroteo con las tropas afganas, que lograron abatir a dos de los atacantes y causar heridas a otro, indicó el viceministro de Interior afgano, Mohammad Ayub Salangi. Los Gobiernos afgano y español confirmaron que sus respectivos cuerpos policiales sufrieron al menos una baja cada uno. La zona en la que se produjo la operación es de alta seguridad: sólo permite el paso de vehículos autorizados y a aquellos que sean invitados por las organizaciones con sede en el bloque.