Las informaciones dan cuenta de que tropas rusas siguen cerca de Kiev, donde encuentran una feroz resistencia, y bombardean barrios de los suburbios del oeste, así como a la ciudad de Chernígov, aparentemente con muchas víctimas civiles, según la agencia AFP. En Jarkov, la segunda ciudad del país, las fuerzas ucranianas lanzaron un contraataque.
El ministro ucraniano de Defensa, Oleksiy Reznikov, afirmó que Rusia debió cambiar su táctica por la dura resistencia local, que en parte frustró su aparente plan de conquistar rápidamente las grandes ciudades y derrocar al gobierno de Zelenski.
En diez días de ofensiva, Rusia solo consiguió apoderarse de dos ciudades importantes, Berdiansk y Jersón, en la costa del mar Negro.
Sobre víctimas civiles, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos publicó un informe que ubicó en 351 los muertos y en 707 los heridos en los primeros ocho días de ataques en Ucrania.
“Desde las 4 de la mañana del 24 de febrero hasta las 00.00 del 4 de marzo, el Alto Comisionado ha registrado 1.058 bajas civiles en Ucrania: 351 muertos y 707 heridos", indicó el documento.
En paralelo, varias ciudades de Europa, entre ellas Londres, París, Roma y Zúrich, fueron escenario de multitudinarias concentraciones para pedir el fin de la guerra.
Y el FMI advirtió que los impactos económicos globales de los sucesos en Ucrania serían "aún más devastadores" si el conflicto se intensifica.

