Turquía, 27 de octubre.- Los servicios de emergencia lograron sacar con vida al joven universitario, de 19 años, que se encontraba bajo las ruinas de un edificio de cuatro pisos que se había derrumbado en Ercis, la ciudad más afectada por el seísmo del domingo.
El mal estado en que han quedado muchos edificios hace imposible que los turcos regresen a ellos, aunque tampoco hay tiendas de campaña para cubrir la demanda de todos los que se han quedado sin vivienda.
Turquía solicitó ayer miércoles 26, finalmente, ayuda internacional, especialmente de infraestructura, para alojar a quienes se han quedado sin hogar.