La magnitud de los terremotos que afectaron a Venezuela quedó reflejada desde el espacio. Científicos de la NASA difundieron imágenes satelitales que muestran cómo los movimientos sísmicos provocaron desplazamientos de hasta 40 centímetros en distintos sectores de la superficie terrestre.
El estudio fue realizado por especialistas del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA a partir de datos obtenidos por los satélites Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea (ESA). Mediante la técnica de interferometría de radar (InSAR), los investigadores compararon imágenes captadas antes y después de los terremotos para medir con precisión los cambios registrados en el terreno.
Los mapas elaborados muestran que algunas zonas se desplazaron hacia el satélite y otras se alejaron, lo que permitió reconstruir la deformación generada por el movimiento de las placas tectónicas. Estos datos ofrecen una visión detallada del impacto geológico provocado por los sismos.
Los especialistas explicaron que la información obtenida será fundamental para comprender el comportamiento de las fallas geológicas activadas durante el evento, evaluar el riesgo de nuevas réplicas y asistir a las autoridades en las tareas de reconstrucción y planificación de la respuesta ante la emergencia.
Además del análisis de la deformación del suelo, la NASA realizó una evaluación preliminar de los daños mediante imágenes satelitales, que estiman que cerca de 59.000 edificios podrían haber sufrido daños o haber quedado destruidos en las zonas más afectadas por los terremotos. Los organismos internacionales aclararon que se trata de una estimación inicial que deberá confirmarse con inspecciones en el terreno.
Las imágenes satelitales se convirtieron en una herramienta clave para orientar las tareas de rescate y asistencia humanitaria, especialmente en áreas de difícil acceso donde la infraestructura quedó seriamente comprometida por el desastre.